En España, El Corte Inglés vive su campaña de Navidad consolidándose como el gran termómetro del retail nacional.
Cada diciembre, sus movimientos marcan tendencia: desde el ritmo de las promociones hasta la ambientación de las tiendas, la gestión de la experiencia o la coordinación omnicanal.
Este 2025, el grupo vuelve a demostrar que el éxito en Navidad no depende del tamaño, sino de la capacidad de planificar, emocionar y ejecutar con precisión.
Y aunque su estructura es inalcanzable para la mayoría, muchas de sus prácticas son perfectamente replicables por retailers medianos que quieran competir en lo esencial: la conexión con el cliente.
Ritmo y anticipación
El Corte Inglés no improvisa la Navidad. La campaña de 2025 empezó a finales de octubre, con la presentación del catálogo de juguetes y el lanzamiento de tiendas experienciales en todo el país.
Desde entonces, la compañía ha contratado más de 6.000 refuerzos para venta, atención al cliente y logística. Así se anticipa al pico de demanda y garantiza cobertura en todos los canales.
El mensaje para los retailers medianos está claro: la anticipación multiplica las posibilidades de éxito. Planificar con semanas de margen permite ajustar plantillas, reforzar stock y cuidar la experiencia del cliente cuando llega la avalancha.
La experiencia en las tiendas de El Corte Inglés en Navidad
Este año, las tiendas del grupo han reforzado su componente experiencial. Los espacios dedicados a juguetes recrean escenarios con trenes, globos y decoraciones que transforman la visita en un pequeño viaje navideño.
Además, esta temporada, la compañía ha inaugurado sus Mercados de Navidad en once ciudades españolas, combinando gastronomía, ocio familiar y tradición.
Estos espacios, inspirados en los mercadillos europeos, ofrecen puestos gastronómicos, artesanía y actividades para todas las edades, consolidando a la marca como un punto de encuentro navideño más allá de un lugar de compra.
Por lo tanto, los retailers medianos pueden tomar como base esta idea. Sin necesidad de alcanzar las dimensiones de El Corte Inglés, pueden crear ambientes inmersivos y especiales. Es decir, crear experiencias navideñas también fuera del lineal y fomentar comunidad en torno a la marca.
Y es que, más allá del impacto visual, esta puesta en escena refuerza la conexión emocional con el cliente. Por ejemplo, una iluminación cuidada, una playlist adecuada o un rincón temático bastan para convertir una tienda en un espacio donde se “vive” la compra.
Omnicanalidad real
El Corte Inglés no diferencia entre tienda física y web, ambas funcionan como una sola experiencia. Su catálogo navideño está disponible online y en app, con servicios de click & collect, envoltorio, reserva y entrega flexible.
El consumidor puede comprar desde casa y recoger en su centro más cercano o hacer la reserva digital y pagar en tienda. Esta fluidez es el corazón de la estrategia omnicanal: no se trata de tener canales, sino de conectarlos.
Un retailer más pequeño puede replicar parte de esta fórmula con herramientas sencillas: pedidos por teléfono o WhatsApp, sistemas básicos de reserva o sincronización de stock online.
Marketing emocional
El gigante español ha recuperado este año su narrativa navideña más clásica, con campañas visuales centradas en la ilusión, la familia y el ritual de comprar juntos. Su mensaje es coherente con su propuesta omnicanal: la Navidad se vive tanto en la tienda como en la pantalla.
Para el retail mediano, esta coherencia narrativa es una lección clave. No se trata de competir con presupuestos publicitarios, sino de construir una historia propia: qué representa la marca, cómo decora, cómo comunica en redes o cómo acompaña al cliente.
Un relato sólido genera recuerdo y preferencia, mucho más que una promoción puntual.
Flexibilidad como valor añadido
Otra de las fortalezas del grupo es su flexibilidad comercial. Durante la campaña navideña, mantiene sus programas de puntos, opciones de financiación y pago aplazado. Ofrece así al cliente alternativas de compra sin necesidad de descuentos agresivos.
Los retailers medianos pueden adaptar esa idea con recursos más simples: tarjetas regalo, reservas anticipadas o promociones progresivas. El objetivo no es financiar al cliente, sino facilitarle la decisión de compra y reforzar la percepción de valor.
De la inspiración a la acción
La estrategia de El Corte Inglés en Navidad 2025 deja aprendizajes idóneos para cualquier retailer:
- Planificar con antelación evita improvisar en el pico de ventas.
- Invertir en experiencia convierte la tienda en un destino, no en un sitio de paso.
- Cuidar la narrativa mantiene la coherencia entre marca y cliente.
- Ser flexible en pagos, entregas o atención fideliza más que un descuento.
- Conectar canales es la base de una verdadera omnicanalidad.
Aunque no tengan los medios del gran retailer nacional, los medianos del comercio minorista español tienen margen para competir.
