Con el cierre del ejercicio 2025, los principales datos revelan un movimiento de mercado marcado por la concentración del crecimiento en pocas marcas, consolidando posiciones y tensionando la competencia en la distribución alimentaria española.
De acuerdo con el análisis de cierre del año y con cifras extraídas de paneles como los de Algori, Mercadona, Lidl y Aldi han aglutinado la mayor parte del crecimiento en cuota de mercado, dejando un panorama de mayor polarización entre operadores fuertes y aquellos en retroceso.
Liderazgo con cifras claras
Mercadona vuelve a situarse como el operador dominante del sector, con una cuota de mercado en valor que supera el 36,9% al cierre de 2025, tras ganar 0,8 puntos porcentuales respecto al año anterior, según los datos publicados.
Lidl mantiene su crecimiento sólido, avanzando 0,5 puntos hasta alcanzar aproximadamente el 8% del mercado, reforzando su tercera posición nacional y acortando distancias con Carrefour.
Aldi, aunque con una participación más reducida en términos absolutos, continúa su senda ascendente, con 0,4 puntos más de cuota y un peso del 2,5%, aportando de forma significativa al dinamismo del mercado.
Estas tres cadenas han concentrado cerca del 85% del crecimiento total del sector en 2025, lo que subraya su papel como principales motores del desarrollo del gran consumo en España.
¿Quiénes avanzan y quiénes pierden?
Junto a estas tres grandes, otras marcas como DIA, Bon Preu y Ahorramas también registran incrementos modestos en cuota (aproximadamente 0,1 puntos cada una), consolidando posiciones en sus respectivas áreas de influencia.
Por el contrario, operadores tradicionales y de mayor tamaño han cedido terreno. Alcampo pierde 0,3 puntos, situándose en torno al 3,6% del mercado, mientras que Carrefour y El Corte Inglés retroceden 0,2 puntos cada uno. También caen Eroski y Semark AC Group (Lupa), reflejando la presión competitiva en el sector.
Este movimiento subraya una concentración creciente en la distribución moderna: el conjunto de retailers que no forma parte de los grandes tres operadores pierde casi 1 punto de participación en valor entre 2024 y 2025.
Qué hay detrás de estos datos
El sector del gran consumo cerró 2025 con un crecimiento en valor de aproximadamente +5,5%, impulsado en buena medida por el aumento de los precios y por la fuerte contribución de los productos frescos, cuya facturación creció más del 9%, tanto por volumen como por cesta media.
Estos patrones no sólo reflejan el comportamiento de compra de los consumidores en un contexto de presiones inflacionistas moderadas y cambios en los hábitos de gasto, sino que también indican la capacidad operativa de las grandes cadenas para captar tráfico y ampliar su cuota en un mercado competitivo.
Qué aprender
Para la industria del retail, especialmente para analistas, fabricantes y cadenas con presencia nacional o regional, estos resultados ofrecen varias reflexiones estratégicas:
- Concentración del crecimiento: pocos actores están capturando la mayor parte del valor añadido, lo que presiona a cadenas medianas y regionales a encontrar nichos claros de diferenciación.
- Ventajas competitivas de escala: Mercadona, con una cuota muy por encima de la competencia, muestra cómo la eficiencia operativa, control de costes y penetración de marca propia siguen siendo palancas clave para influir en el mix de compra.
- Crecimiento sostenible de formatos de surtido corto: Lidl y Aldi confirman que modelos con surtido más focalizado y estrategias de precio competitivo captan nuevos compradores o aumentan visitas, alimentando su expansión de cuota.
- Presión sobre mercados maduros: operadores como Carrefour o El Corte Inglés deben reajustar estrategias para lidiar con la pérdida de participación frente a cadenas que están capitalizando tendencias de compra más eficaces.
Este primer balance de 2025 evidencia a un sector alimentario español cada vez más polarizado, con grandes ganadores que consolidan su posición y otros que enfrentan retos relevantes para mantener o recuperar cuota en un entorno marcado por la competencia de precios, expansión de formatos y exigencias de valor por parte del consumidor.
