Alcampo cerró 2025 dando un paso relevante en su hoja de ruta en España. La compañía reforzó su crecimiento en franquicia con 11 nuevas aperturas y anunció un movimiento inédito hasta ahora en su historia reciente: la apertura en 2026 de su primer hipermercado franquiciado.
La decisión llega en un contexto de reordenación de su parque de tiendas, con cierres selectivos y una revisión del papel del hipermercado tradicional dentro de un mercado cada vez más polarizado entre proximidad y grandes operadores dominantes.
Según la información publicada por Europa Press, Alcampo abrió en 2025 once supermercados franquiciados repartidos entre la Comunidad de Madrid, Cataluña, Aragón, Castilla y León y el País Vasco, con una superficie conjunta superior a los 4.000 metros cuadrados y la creación de más de 80 empleos.
La franquicia como vía de crecimiento controlado
El impulso al modelo franquiciado no es casual. Para Alcampo supone ganar capilaridad, reducir inversión directa y adaptarse mejor al consumo local. Especialmente en entornos urbanos y de proximidad, donde el crecimiento del hipermercado resulta más limitado.
Las nuevas franquicias incorporan un surtido amplio, con más de 50.000 referencias en el conjunto de la red. Además, su propuesta está centrada en producto fresco, marcas propias y servicios básicos, replicando los pilares comerciales del operador con mayor flexibilidad operativa.
El primer hipermercado franquiciado llega este año
El anuncio más relevante es el previsto para este 2026. Alcampo abrirá su primer hipermercado franquiciado en España, un formato históricamente gestionado de forma directa por la compañía.
Este movimiento apunta a un ensayo de nuevos equilibrios en un formato que sigue teniendo peso en su ADN, pero que avanza a ritmos muy distintos frente al supermercado grande o la proximidad.
La franquicia permite compartir riesgo, ajustar costes y mantener presencia en ubicaciones donde la inversión directa pierde atractivo.
Menos tiendas pero más eficiencia
La apuesta por la franquicia convive con una reducción neta de tiendas propias. Alcampo cerró 18 establecimientos en 2025, en línea con un proceso de ajuste que busca mejorar la eficiencia operativa y concentrar recursos en activos con mayor potencial.
Este enfoque contrasta con la estrategia de otros operadores del sector, que siguen apostando por el crecimiento neto de red, aunque con formatos más compactos y urbanos.
El mercado español de distribución alimentaria
El contexto competitivo no deja margen para la complacencia. Según los datos publicados por la consultora NIQ, el mercado español de distribución alimentaria cerró 2025 con un liderazgo muy concentrado.
Mercadona alcanzó una cuota de mercado del 29,5%, ampliando ligeramente distancia frente a sus competidores. La enseña de Juan Roig mantiene prácticamente el mismo peso que la suma de Carrefour, Lidl, Dia, Consum y Alcampo.
Carrefour se situó en el 7,2%, seguida de Lidl con un 6,2%, Dia con un 4,3% y Consum con un 4,1%. Alcampo cerró el ejercicio con una cuota del 2,9%, según NIQ, basada en un panel de consumo de 12.000 hogares.
En términos de red, Mercadona redujo ligeramente su número de tiendas, mientras que la mayoría de operadores registraron aperturas netas. Alcampo fue una de las excepciones, con cierres netos en el ejercicio.
Dónde queda Alcampo frente a sus competidores
Alcampo compite en un mercado donde el supermercado grande gana tracción, impulsado por el crecimiento de ventas del 7,6% en este formato, mientras que el hipermercado avanza a un ritmo más contenido.
En ese escenario, la estrategia de franquicia y la prueba del hipermercado franquiciado en 2026 buscan mantener relevancia sin asumir todo el riesgo, en un mercado dominado por un líder muy consolidado y por operadores que crecen con modelos más ligeros. El reto para Alcampo será convertir esta flexibilidad en cuota y recurrencia.
