El crecimiento del e-commerce ha trasladado el primer contacto físico entre marca y consumidor al momento de la entrega. En ese nuevo escenario, el packaging ha dejado de ser un elemento puramente logístico para convertirse en una herramienta estratégica.
Así lo asegura The Packaging People, proveedor australiano de soluciones de embalaje, que asegura que el sector online está prestando cada vez más atención a las cajas personalizadas como vía de diferenciación en un entorno donde los costes de adquisición aumentan y la competencia se intensifica.
El primer punto de contacto tangible
En el retail digital, el consumidor rara vez interactúa con el producto antes de comprarlo. Porlo tanto, el packaging se convierte en la primera experiencia física con la marca.
La compañía australiana señala que la presentación del producto influye en la percepción de valor, el recuerdo de marca y el comportamiento de recompra. La apertura del paquete es ahora un momento que puede reforzar o debilitar el posicionamiento de la marca.
El informe de The Packaging People destaca que, en categorías como belleza, moda o modelos de suscripción, el contenido de unboxing sigue teniendo alta visibilidad en redes sociales, lo que amplifica el impacto del diseño del embalaje más allá del propio cliente.
Funcionalidad y eficiencia operativa
Más allá del impacto visual, el packaging para e-commerce debe cumplir requisitos técnicos exigentes.
Según el comunicado, las cajas personalizadas permiten:
- Ajustar la estructura al producto para reducir movimientos durante el transporte.
- Minimizar el uso de material de relleno.
- Disminuir daños en tránsito y devoluciones.
- Estandarizar procesos de preparación de pedidos.
The Packaging People indica que el diseño estructural optimizado puede contribuir a mejorar la eficiencia operativa y agilizar los flujos de fulfilment, reduciendo tiempos de empaquetado y mejorando la consistencia entre canales de distribución.
El packaging como extensión del branding
El comunicado subraya que las cajas impresas a medida permiten trasladar la identidad visual a cada envío.
Las tecnologías de impresión digital y offset ofrecen opciones como:
- Gráficos de alta definición.
- Coincidencia de colores Pantone.
- Acabados especiales como embossing, foiling o recubrimientos UV.
Según la compañía, esta coherencia visual en cada entrega contribuye a fortalecer el reconocimiento de marca en marketplaces saturados y categorías altamente competitivas.
En palabras de la empresa, “las marcas de e-commerce están reconociendo que el packaging forma parte de su ecosistema de marketing”.
Sostenibilidad y expectativas del consumidor
Otro de los ejes señalados en el informe es la presión creciente en materia de sostenibilidad. Indica que muchas marcas australianas están optando por materiales reciclables, compostables o reutilizables, alineando sus decisiones de aprovisionamiento con las expectativas del consumidor y con marcos regulatorios en evolución.
El diseño estructural a medida también permite optimizar el uso de materiales sin comprometer la integridad del producto, un factor que puede contribuir a los objetivos ambientales de las empresas.
Barreras de entrada más bajas
Históricamente, las cantidades mínimas de pedido y los plazos de producción eran un freno para pequeños operadores. Pero los avances en impresión digital y modelos productivos más flexibles han reducido esas barreras. Según la empresa australiana, los pedidos mínimos para cajas personalizadas comienzan en 250 unidades por diseño, con plazos estándar de producción de entre 10 y 12 semanas.
Este contexto facilita el uso de packaging personalizado en lanzamientos de producto, campañas estacionales o pruebas de mercado con menor riesgo inicial.
Más que una caja estándar, una herramienta estratégica
En mercados digitales cada vez más saturados, la diferenciación ya no depende exclusivamente del producto. El paso de cajas genéricas a embalajes alineados con la identidad de marca refleja un cambio más amplio en la estrategia del e-commerce. El packaging emerge como punto de conexión entre logística, marketing y experiencia de cliente. No se trata únicamente de estética. Se trata de integrar el embalaje en la arquitectura completa de la marca.
