El modelo click and collect sigue ganando relevancia en el ecosistema retail español y empieza a mostrar un impacto más allá de la logística. Según un estudio reciente de GLS, el 54% de los consumidores en España afirma que realiza compras en comercios locales cuando acude a recoger un pedido online. Esto confirma el potencial de este modelo para generar tráfico adicional en tienda física.
El dato evidencia que la recogida en tienda responde a una demanda de conveniencia por parte del consumidor, pero también actúa como un punto de contacto clave entre el canal digital y el físico. Así, en un contexto en el que el e-commerce sigue creciendo, el click and collect se consolida como una herramienta capaz de conectar ambos entornos y activar nuevas oportunidades de venta.
Una solución logística que genera tráfico
Tradicionalmente, el click and collect ha sido percibido como una alternativa de entrega que reduce costes logísticos y mejora la flexibilidad para el cliente. Sin embargo, los datos muestran que su impacto va más allá de la eficiencia operativa.
Más de la mitad de los consumidores españoles realiza compras adicionales en comercios locales al recoger sus pedidos. Esto convierte el punto de recogida en un espacio de activación comercial. Este comportamiento refuerza el valor de la tienda física dentro de la estrategia omnicanal, especialmente en entornos urbanos y de proximidad.
El flujo de clientes generado por la recogida de pedidos abre oportunidades para incrementar el ticket medio y mejorar la visibilidad de productos. Para muchos retailers, este modelo permite aprovechar la infraestructura existente para impulsar ventas sin depender exclusivamente del tráfico espontáneo.
Impacto directo en el comercio de proximidad
El efecto del click and collect es especialmente importante para el comercio local. La recogida de pedidos online en puntos físicos, ya sean tiendas propias o redes de conveniencia, contribuye a dinamizar el entorno comercial cercano.
Ahora que el pequeño comercio compite con grandes plataformas digitales, la integración de servicios de recogida se posiciona como una vía para atraer clientes y generar oportunidades de compra adicionales. El estudio de GLS apunta a que esta interacción entre canales puede favorecer la actividad económica en barrios y zonas comerciales.
Además, el modelo permite a los comercios locales integrarse en la cadena de valor del e-commerce sin asumir los costes completos de la logística de última milla, lo que facilita su participación en el canal digital.
Una opción clave en la estrategia omnicanal
El crecimiento del click and collect responde a un cambio en las expectativas del consumidor, que busca combinar la comodidad de la compra online con la inmediatez y el control de la recogida física. Este equilibrio se ha convertido en uno de los pilares de la estrategia omnicanal.
Para los retailers, el reto está en optimizar la experiencia de recogida y convertir ese momento en una oportunidad comercial. La ubicación de los puntos de recogida, la rapidez del servicio o la integración con el stock de tienda son factores determinantes para maximizar el impacto del modelo.
Al mismo tiempo, la recogida en tienda permite reducir costes asociados a la entrega a domicilio y mejorar la eficiencia logística, especialmente en entornos urbanos donde la última milla presenta mayores desafíos.
El dato de GLS confirma que la omnicanalidad no sólo consiste en ofrecer múltiples canales de compra, sino también en integrarlos de forma que generen valor adicional. En este contexto, el click and collect se posiciona como una herramienta estratégica capaz de transformar la logística en un motor de ventas y reforzar el papel de la tienda física dentro del ecosistema retail.
