Decathlon ha puesto en marcha en España su mayor proyecto de aperturas de los últimos años. La compañía abrirá 10 nuevas tiendas durante la primera mitad de 2026 en siete comunidades autónomas. Su estrategia está centrada en ganar proximidad, reforzar su presencia en ubicaciones urbanas y ampliar su cobertura comercial con formatos adaptados a distintos contextos de consumo.
El plan abarca Galicia, Comunidad Valenciana, Canarias, Baleares, Andalucía, Cataluña y Comunidad de Madrid. En conjunto, los nuevos establecimientos sumarán más de 5.200 metros cuadrados de superficie comercial, generarán más de 100 empleos directos y ampliarán el alcance potencial de la marca a 2,3 millones de personas.
La mayoría de las aperturas se situará en el centro de las ciudades, una decisión que refleja la voluntad de acercar la oferta deportiva a espacios de mayor tránsito y conveniencia.
Más capilaridad urbana
La expansión anunciada por Decathlon combina crecimiento territorial y ajuste del formato comercial. La cadena busca reforzar su red en mercados donde ya opera, pero con una lógica distinta a la de las grandes superficies periféricas que durante años definieron parte de su implantación en España.
La prioridad ahora pasa por tiendas urbanas, más integradas en la vida cotidiana del consumidor y pensadas para ofrecer una experiencia de compra más rápida, accesible y especializada.
Según la compañía, este movimiento pretende facilitar una relación más cercana con el cliente y responder a una demanda que valora cada vez más la inmediatez, la proximidad y la flexibilidad entre canales.
Dentro de este plan, Decathlon abrirá siete nuevos establecimientos en formato City en Ourense, en Valencia (en el centro comercial Arena), en Córdoba, en Madrid y tres tiendas en Barcelona. Este tipo de establcimiento refuerza la presencia de la marca en núcleos urbanos densos y permite adaptar el surtido y la experiencia al contexto local.
El formato pop up gana peso en la estrategia
Junto a las aperturas urbanas, Decathlon amplía su apuesta por las tiendas pop up, un modelo estacional que la compañía utiliza para acompañar la demanda en destinos con picos de actividad en momentos concretos del año. La firma reabrirá en marzo su tienda pop up de Cullera y sumará tres nuevas aperturas de este tipo en Mogán, Magaluf y Chiclana.
La elección de estas ubicaciones apunta a una lógica muy vinculada a la estacionalidad, el turismo y el deporte en zonas de costa. Para la compañía, este formato permite acercarse al consumidor en periodos clave sin replicar la estructura de una tienda permanente de gran tamaño. También le da margen para testar demanda, ajustar surtido y ganar visibilidad en enclaves donde el flujo de clientes cambia significativamente según la temporada.
La continuidad de este modelo responde, además, a la buena acogida que Decathlon asegura haber obtenido con experiencias anteriores. En términos de retail, el pop up se consolida así como una herramienta de flexibilidad comercial que permite combinar presencia física, eficiencia y adaptación a ciclos de consumo más concretos.
La tienda física en la estrategia omnicanal
La expansión de Decathlon confirma que la tienda física sigue ocupando un lugar central en la estrategia de las grandes cadenas, incluso en un contexto de crecimiento del comercio electrónico. La diferencia es que el punto de venta ya no se plantea sólo como espacio de transacción, sino como un activo de proximidad, servicio y conexión con el ecosistema omnicanal.
El foco en el centro de las ciudades encaja con esa evolución. Las ubicaciones urbanas facilitan un contacto más frecuente con el consumidor, mejoran la accesibilidad y refuerzan la visibilidad de marca en entornos de alto tráfico.
Al mismo tiempo, permiten complementar la operativa digital con servicios asociados a recogida, devoluciones o consulta de producto. Aunque el anuncio de la compañía pone el acento sobre todo en la cercanía y en una experiencia más ágil y personalizada.
Según Borja Sánchez, CEO de Decathlon España, 2026 marca un punto de inflexión en la evolución de la compañía en el mercado nacional. La empresa vincula esta nueva etapa a una mayor cercanía con el cliente y al objetivo de facilitar una práctica deportiva más accesible para más personas.
Una nueva experiencia de compra
Las cadenas con fuerte implantación física siguen encontrando recorrido para crecer en tienda. Pero lo hacen con formatos más flexibles, una selección más fina de ubicaciones y una lógica menos apoyada en la gran caja comercial tradicional.
El anuncio de Decathlon también subraya que la expansión física continúa siendo una vía de inversión interesante cuando se orienta a mejorar capilaridad, especialización y proximidad. En este caso, la cadena de productos deportivos combina aperturas urbanas y estacionales para llegar a más consumidores, ampliar cobertura en plazas concretas y adaptar su presencia a distintos momentos de demanda.
Para el retail, la operación refuerza una idea de fondo. La tienda física no pierde peso frente al e-commerce, sino que cambia de fórmula para cumplir nuevas funciones y responder a un consumidor que exige conveniencia, cercanía y experiencias de compra más integradas en su día a día.
