IKEA ha abierto en Tongzhou, al este de Pekín, su primera tienda de pequeño formato en esa zona de la capital china. El establecimiento ocupa 1.500 metros cuadrados, reúne más de 3.000 productos de hogar y se converite en la tienda número 5 de la marca en Pekín.
Según Ingka Group, principal franquiciado mundial de IKEA, ya ha inaugurado 21 nuevas ubicaciones en todo el mundo en lo que va de 2026 y encuadra ese avance dentro de una inversión de 5.000 millones de euros a tres años para abrir nuevos puntos y mejorar los existentes en la mayoría de sus 32 mercados.
La compañía potencia así una estrategia que busca acercar IKEA a más clientes mediante formatos de distinto tamaño, con una presencia menos dependiente de sus grandes tiendas periféricas.
Una red que gana densidad
La nueva tienda de Pekín se integra en una expansión internacional que incluye aperturas en Europa, Norteamérica y Asia. Ingka explica que los nuevos puntos abarcan desde locales de unos pocos cientos de metros cuadrados hasta establecimientos de más de 4.000, una variedad que muestra hasta qué punto la compañía está ensanchando su modelo de presencia física.
Entre los ejemplos recientes figuran nuevas tiendas en Huntsville y Phoenix, aperturas en Pune, Cagliari y Girona, además de espacios de planificación y pedido en Visby y Pula.
La lógica es que IKEA quiere estar presente en más momentos de compra y en más trayectos cotidianos, no únicamente en visitas planificadas a grandes superficies fuera del centro urbano. Esa mayor densidad puede mejorar el acceso a la marca, aumentar la frecuencia de contacto y apoyar servicios como la recogida, la planificación o la entrega, que hoy forman parte esencial de una operación omnicanal.
Los formatos pequeños, protagonistas
La apertura de Tongzhou llega pocas semanas después de que Ingka anunciara la próxima apertura de 20 tiendas pequeñas en Europa y Norteamérica. La compañía presentó estos locales como un complemento a sus tiendas tradicionales y señaló que están pensados para ciudades medianas, barrios y áreas suburbanas donde IKEA no tenía una presencia directa comparable. Francia, Alemania, Italia, España, Portugal y Canadá figuran entre los mercados previstos para esa fase de expansión.
Según Ingka, estos formatos están diseñados para abrir con mayor rapidez y con un coste sensiblemente inferior al de otras tiendas de la cadena. Su surtido se centra en productos de uso diario, mientras que el catálogo completo queda disponible a través de opciones de recogida o entrega. Esa combinación permite a la empresa entrar en ubicaciones con menor barrera inmobiliaria, probar la demanda con más agilidad y asignar el espacio a servicios de planificación, asesoramiento y alimentación seleccionada.
La evolución supone un cambio importante en la arquitectura comercial de IKEA. La gran tienda sigue siendo central para la experiencia de marca, pero deja de ser la única respuesta física posible.
En los últimos cinco años, la red de Ingka ha pasado de unas 375 ubicaciones, en su mayoría fuera de la ciudad, a más de 640 puntos, según datos de la propia compañía. En el ejercicio 2025 abrió 54 nuevas ubicaciones, una cifra que anticipaba el ritmo que ahora mantiene en 2026.
Pekín, escaparate de una adaptación local
La elección de Tongzhou también resulta significativa. IKEA China vincula la tienda con sus estudios sobre la forma de vivir de los hogares pekineses y con la necesidad de ofrecer soluciones más próximas a nuevas comunidades urbanas. El local combina producto, asesoramiento individual y una propuesta de alimentación escogida. Este esquema encaja con una ciudad donde el tiempo de desplazamiento y la cercanía pesan cada vez más en la decisión de compra.
China es además uno de los mercados donde IKEA está ensayando fórmulas distintas de acceso al cliente. En 2025 abrió su primera tienda en un marketplace externo del país, JD.com, y la propia Ingka ha señalado que seguirá ampliando su presencia tanto física como digital.
La tienda de Tongzhou no debe leerse, por tanto, como una excepción local, sino como una pieza más de un mapa comercial en el que los puntos de venta, los canales digitales y los servicios se combinan con mayor flexibilidad.
