Amazon ha hecho balance de sus 15 años en España. Su presencia en el país se mide por una combinación de ecommerce, logística, empleo, nube, publicidad, IA y servicios para terceros. Según las cifras comunicadas por la propia compañía, Amazon ha invertido más de 25.000 millones de euros en España desde el lanzamiento de su tienda online y cuenta con más de 30.000 empleados fijos en el país.
En 2025, el gigante americano invirtió más de 6.500 millones de euros en infraestructura, salarios y operaciones, su mayor inversión anual hasta la fecha. La compañía sitúa ese esfuerzo dentro de una red que ya incluye alrededor de 40 instalaciones logísticas, oficinas corporativas en Madrid y Barcelona, dos centros de desarrollo de software y centros de datos de AWS en Aragón.
Una posición construida sobre escala logística
La primera clave para entender la posición de la firma está en su capilaridad operativa. Amazon llega al 90% de los códigos postales españoles en dos días o menos y en 2025 entregó más de 190 millones de artículos el mismo día o al día siguiente a clientes Prime en España. Estas cifras ayudan a dimensionar el nivel de exigencia que Amazon ha introducido en el mercado.
Para el retail, esa escala fija expectativas de servicio que después el consumidor traslada a otras enseñas. Disponibilidad, rapidez, seguimiento del pedido, devoluciones y puntos de recogida forman parte de una referencia competitiva cada vez más difícil de separar del precio.
Por lo tanto, el crecimiento de Amazon en España presiona al comercio online puro y también afecta a la tienda física, que necesita integrarse mejor con el inventario, la entrega y la atención posventa.
La compañía también ha anunciado nuevos movimientos para 2026: la apertura de su primer centro de distribución en España, ubicado en Zaragoza, y una estación logística en Paterna, en la Comunidad Valenciana. La elección de estos enclaves refuerza el papel de la logística como infraestructura estratégica para competir en ecommerce, pero también como elemento de negociación territorial, empleo y relación con proveedores.
Aragón gana peso en la estrategia tecnológica
El balance de Amazon incorpora también el negocio tecnológico. La compañía conecta su crecimiento en España con AWS, la inteligencia artificial y la infraestructura cloud. Recuerda el aumento de inversión para ampliar su infraestructura de nube en España e impulsar la innovación en IA en Europa, con 33.700 millones de euros previstos. También vincula esa estrategia con nuevas instalaciones de cadena de suministro en Aragón, entre ellas una fábrica de ensamblaje de servidores y un centro de fabricación y reparación de servidores de IA.
Así, Amazon compite con otros distribuidores como marketplace y operador logístico, pero también vende infraestructura tecnológica a empresas que necesitan escalar datos, IA, analítica, personalización, ciberseguridad y operaciones digitales. Esa doble posición convierte a Amazon en competidor, proveedor y estándar operativo para una parte creciente del ecosistema.
Además, en un mercado donde la IA empieza a entrar en pricing, forecasting?, atención al cliente, publicidad, surtido y optimización logística, la infraestructura cloud se vuelve una pieza clave. Para muchas compañías, el reto está en conectar datos de cliente, stock, tienda, marketing y operaciones con suficiente velocidad y control de costes. Amazon se sitúa en ese cruce entre comercio, tecnología y ejecución.
El marketplace como vía de entrada para pymes
Amazon también destaca el papel de los vendedores externos. Según la compañía, más del 60% de los artículos vendidos en su tienda proceden de vendedores terceros, en su mayoría pequeñas y medianas empresas. Además, afirma que las pymes españolas que venden en Amazon superaron los 1.200 millones de euros en exportaciones en 2024 y que su objetivo es duplicar esa cifra hasta 2.000 millones en 2030.
Para muchas pymes, Amazon ofrece acceso a demanda, logística, herramientas publicitarias y capacidad exportadora que serían difíciles de construir de forma independiente. Pero, al mismo tiempo, aumenta la dependencia de una plataforma que controla reglas de visibilidad, costes, datos, estándares de servicio y relación con el cliente. Esa tensión entre oportunidad y dependencia seguirá siendo una de las cuestiones centrales del retail digital.
9.000 millones de euros en nuestro país
La compañía afirma que sus inversiones han aportado más de 25.000 millones de euros adicionales al PIB nacional, según Keystone Strategy, y que su contribución fiscal total superó los 1.500 millones de euros en 2025, sumando impuestos directos e indirectos. También comunica ingresos brutos de más de 9.000 millones de euros en sus actividades en España y un beneficio antes de impuestos superior a 290 millones.
Estos datos ayudan a entender la dimensión de Amazon en el país, donde su actividad se presenta como una infraestructura esencial para consumidores, pymes, administración, talento tecnológico y cadena de suministro.
¿Qué cambia para el retail español?
Amazon consolida en España una posición difícil de encasillar. Es tienda online, marketplace, operador logístico, plataforma publicitaria, proveedor cloud, empleador tecnológico y actor territorial. Esa combinación amplía su influencia sobre los estándares del ecommerce y obliga al resto del retail a competir en varios planos al mismo tiempo.
Para las enseñas españolas, el reto consiste en decidir dónde pueden diferenciarse frente a una escala difícil de igualar para la mayoría. Tienda física, proximidad, especialización, servicio experto, control del dato de cliente, marcas propias, experiencia omnicanal y logística selectiva ganan importancia en un entorno donde la velocidad y la amplitud de surtido se han convertido en requisitos de base.
Amazon entra en su siguiente etapa en España con una presencia más transversal que hace 15 años. Su balance muestra hasta qué punto el ecommerce se ha conectado con nube, IA, logística y servicios para empresas. Para el retail, esa es la clave: competir en el mercado digital español exige entender que la batalla se libra también en la infraestructura que hace posible cada compra.
