El composable commerce logró consolidarse en 2025 como un modelo estratégico necesario para los retailers que buscan agilidad, personalización y capacidad de escalar sus operaciones digitales.
Informes como el presentado por Gartner Critical Capabilities for Digital Commerce en 2025 y Acquia evidenciaron que esta arquitectura modular ya no es una tendencia emergente, sino una solución probada que permite a las empresas adaptarse a las exigencias del consumidor moderno y a la rápida evolución del mercado.
Históricamente, el e‑commerce dependía de plataformas monolíticas en las que front-end, back-end y funcionalidades críticas estaban estrechamente integradas. El composable commerce, que se basa en la idea de que cada componente de la experiencia de e-commerce puede ser tratado como un módulo independiente, rompe con este esquema, ofreciendo arquitecturas modulares y API-first que permiten integrar los mejores componentes para cada necesidad específica, como el caso de CMS, motores de búsqueda, pagos, logística y herramientas de personalización.
Según el informe de Acquia, los retailers que adoptan este enfoque reportan mayor velocidad en el desarrollo, capacidad de iterar sobre nuevas funcionalidades y resiliencia tecnológica frente a cambios del mercado.
Headless commerce y experiencia omnicanal
Un componente central del composable commerce es el headless commerce, que separa la capa de presentación de la lógica de negocio. Esta separación permite crear experiencias coherentes y personalizadas en múltiples canales, web, móvil, app, marketplace o tienda física, sin depender de la arquitectura subyacente.
Para la audiencia española, esto significa que una misma plataforma puede alimentar tanto un sitio web como apps móviles o puntos de venta físicos, manteniendo consistencia en la experiencia y permitiendo adaptaciones rápidas según el comportamiento del consumidor.
El informe de Gartner, que posiciona a la compañía como líder en composable commerce según sus evaluaciones y casos de uso en retailers internacionales, destaca que esta arquitectura proporciona la flexibilidad necesaria para desplegar innovaciones tecnológicas sin comprometer la estabilidad ni la escalabilidad.
Impulsado por el consumidor
Los consumidores actuales exigen procesos de compra fluidos, experiencias personalizadas y una integración real entre canales online y offline. Las plataformas componibles permiten a los retailers adaptarse de manera ágil a estas demandas, probando nuevas funcionalidades, ajustando la oferta de productos y optimizando el recorrido de compra sin requerir migraciones complejas.
El informe de Acquia señala que más del 70% de los retailers encuestados considera que la capacidad de personalización y la rapidez en el lanzamiento de nuevas funcionalidades fueron factores determinantes para mantener competitividad en 2025, y que se mantendrán durante 2026.
Escalabilidad y mitigación de riesgos
La modularidad del composable commerce facilita la expansión internacional y la diversificación de marcas o líneas de negocio. Cada componente puede ajustarse a particularidades locales, lo que permite escalar la operación sin rehacer la infraestructura tecnológica. Además, este enfoque reduce el riesgo asociado a la dependencia de un único proveedor o plataforma monolítica.
En cuanto al retail, esto significa poder lanzar nuevas tiendas o marcas, bien sea en España o en otros mercados europeos sin la complejidad de migrar sistemas completos, ajustando solo los módulos necesarios.
A pesar de sus ventajas, la transición hacia un modelo componible requiere madurez organizativa y talento especializado. Según Acquia, los principales desafíos identificados por los retailers incluyen la integración de sistemas existentes, la gestión de APIs y la formación de equipos capaces de aprovechar plenamente la arquitectura modular.
Hacia un e‑commerce flexible y sostenible
Los informes de Gartner y Acquia coinciden en que el composable commerce representa la evolución natural del comercio digital, haciéndolo en un entorno flexible, ágil y capaz de ofrecer experiencias de cliente diferenciadas. Para los retailers españoles, adoptar este enfoque se ha convertido en una estrategia para mantener la competitividad y responder de manera proactiva a las demandas de un mercado cada vez más dinámico y exigente.
