La presentación de resultados de Vinted en 2025 ofrece algo más que una foto de crecimiento para una gran plataforma europea. La compañía cerró el ejercicio con un volumen bruto de mercancías de 10.800 millones de euros, ingresos de 1.100 millones y un beneficio neto de 62 millones. Además, amplió mercados, categorías y capacidades propias en logística y pagos. Son cifras que colocan al recommerce? en una fase distinta a la de hace apenas unos años.
La clave para el retail de moda es que la segunda mano ya no debe leerse como una derivada de la sensibilidad medioambiental o del ajuste del gasto familiar. El caso de Vinted apunta a una propuesta de valor cada vez más completa, con más oferta, más recurrencia y menos fricción operativa. Por lo tanto, cuando ese modelo gana escala, empieza a competir de forma directa con el retail tradicional en variables centrales del negocio.
Nuevos hábitos de compra
Está claro que el recommerce ha pasado de ser un canal oportunista a convertirse en un hábito de compra y venta. Vinted aumentó un 47% interanual su GMV? y un 38% sus ingresos. Este ritmo que no se explica sólo por un contexto económico exigente.
La compañía ha reforzado su posición en moda, especialmente en mujer y niño, y al mismo tiempo ha logrado que los usuarios compren y vendan en más categorías. Eso amplía la frecuencia de uso y aumenta el valor del marketplace para cada miembro.
Para el retail de moda, este punto importa mucho. Porque cuanto más recurrente es la visita a una plataforma de segunda mano, menos excepcional resulta la compra de producto usado. La barrera cultural baja y el consumidor incorpora esta opción a su repertorio habitual.
Esa normalización es una señal estructural porque cambia la ruta de compra, no sólo la sensibilidad hacia el precio.
Batalla por algo más que precio
Durante años, una parte del sector interpretó la segunda mano como una alternativa muy dependiente del descuento. Eso sigue siendo así en parte, pero empieza a quedarse corto.
Vinted insiste en tres ejes para sostener su crecimiento: eficiencia en costes, fiabilidad y facilidad de uso. Es decir, trabaja sobre los mismos atributos que cualquier operador de retail necesita dominar para generar repetición.
En la práctica, esto significa que el recommerce compite por precio, pero también por conveniencia. Una red de más de 500.000 puntos de recogida y entrega en Europa mejora el servicio fuera del hogar y reduce fricción. El despliegue de Vinted Go en España y Portugal, junto con la apertura de un nuevo centro de clasificación en Francia, refuerza además un control operativo que antes parecía reservado a grandes actores del comercio electrónico.
La incorporación de la wallet de Vinted Pay va en la misma dirección, con menos dependencia externa y más capacidad para abaratar y simplificar el pago.
Por tanto, cuando la segunda mano suma precio atractivo, surtido amplio, entrega cómoda y pago fluido, el argumento frente al retail tradicional deja de ser marginal. Ya no es una compra de ocasión. Es una compra conveniente.
Más oferta genera más demanda y viceversa
La fortaleza del modelo C2C también obliga a mirar la lógica de escala. En moda, el surtido ha sido siempre un actor competitivo decisivo. Vinted está demostrando que un marketplace bien engrasado puede generar una variedad difícil de igualar por un operador convencional. Sobre todo en categorías donde el consumidor no exige novedad permanente sino hallazgo, precio y rotación.
Ese efecto red tiene implicaciones. Si hay más vendedores, hay más inventario. Si hay más inventario, aumenta la probabilidad de encontrar algo ajustado a gusto, talla o presupuesto. Si la experiencia funciona, regresan compradores y vendedores.
Para muchas cadenas de moda, este circuito introduce una nueva presión, porque una parte del tráfico y del tiempo de búsqueda del consumidor se desplaza a un entorno donde la oferta no depende de una temporada cerrada ni de un stock propio.
Aunque la rentabilidad baje…
Otro dato que llama la atención es que Vinted ganó menos dinero en2025 que en 2024 pese a crecer con fuerza. A primera vista podríamos pensar que estos datos son una señal de desaceleración, pero también podemos hacer otra lectura. La empresa destinó recursos a crecer en Alemania, abrir nuevos mercados, ampliar categorías y reforzar su infraestructura logística y de pagos. También aumentó su flujo de caja libre un 36%.
Para el sector, esto importa porque muestra un negocio que ya tiene beneficios y caja suficiente para seguir invirtiendo en sus cimientos. Dispone de margen para seguir mejorando el servicio y para hacer más competitiva la compraventa de artículos de menor valor.
Ahí está uno de los grandes cambios: si los costes bajan, la segunda mano se vuelve viable en un rango más amplio de precio y producto.
Aviso para marcas y distribuidores
El avance del recommerce no significa que la moda nueva pierda sentido, pero obliga a revisar qué parte de su propuesta sigue siendo diferencial. Con la segunda mano ganando cuota, marcas y retailers tienen que preguntarse por la durabilidad real de sus prendas, su valor residual, la gestión del ciclo de vida del producto y el papel que puede jugar la reventa dentro de su propio ecosistema comercial.
La presión llega por varios frentes. Por un lado, el consumidor compara mejor y compra con más paciencia. Por otro, la segunda mano alarga la vida comercial de categorías enteras y reduce la urgencia de reposición en ciertas compras.
Vinted enseña que, con escala, tecnología e infraestructura, la segunda mano puede ocupar una posición central en la decisión de compra. Así que, quienes sigan mirando este mercado como una moda pasajera corren el riesgo de reaccionar tarde ante un competidor que ya disputa precio, surtido, frecuencia y relación con el cliente.
