El sector del retail en España cerró 2025 con un volumen de inversión que alcanzó los 2.480 millones de euros, lo que representa un incremento del 22% con respecto al ejercicio anterior, según datos de Cushman & Wakefield recogidos por Europa Press.
Esta cifra marca un nuevo nivel de dinamismo en el mercado físico pese al auge del comercio digital. Se enmarca en un contexto macroeconómico favorable con impulso del turismo y consumo.
Los activos que concentraron la mayor parte del interés inversor fueron los centros y parques comerciales, que representaron aproximadamente el 70% del volumen total. Se consolidan así como los segmentos más atractivos dentro del retail comercial.
Las ventas en estos espacios crecieron alrededor del 3% y la afluencia de visitantes lo hizo en un 3,3% interanual. Esto es una señal clara de la robustez del consumo presencial tras la relajación de las restricciones asociadas a la pandemia y la consolidación de nuevas experiencias presenciales en tienda.
Detalles de la inversión y segmentos destacados
El informe sectorial destaca que el crecimiento de la inversión ha sido cuantitativo pero también cualitativo. Los centros comerciales y parques han visto un incremento de interés por parte de inversores institucionales y fondos de inversión, que valoran la combinación de flujo de visitantes, rentas estables y resiliencia frente a otras clases de activos.
El segmento de salud y belleza lideró el comportamiento de ventas con un crecimiento acumulado del 4,3%. Le siguieron la restauración con un 3,8% y la moda con un 3,7 . El sector de electrónica y electrodomésticos cerró con un avance más moderado, aunque estable, del 1,8%.
Estos comportamientos operativos apoyan la narrativa de un mercado físico que sigue siendo relevante para el consumidor, incluso en un entorno donde el comercio electrónico continúa ganando cuota en determinados nichos.
El hecho de que la inversión en formatos físicos como centros y parques comerciales concentre una gran parte de los recursos confirma que existe apetito por activos anclados en la experiencia de cliente y el flujo constante de público.
Contexto macroeconómico y factores impulsores
El crecimiento de la inversión en retail se produce en un marco macroeconómico positivo para España, con un aumento del turismo internacional que ha favorecido la actividad comercial en ejes prime y destinos turísticos de referencia. España recibió cerca de 97 millones de visitantes extranjeros en 2025, un 3,5% más que el año anterior. Esto ha contribuido a impulsar la afluencia en zonas comerciales clave y ha reforzado la confianza de los inversores en la recuperación del consumo presencial.
La elevada participación de centros y parques comerciales también refleja la búsqueda de activos con perfiles de riesgo equilibrados y perspectivas de retorno estables. Este tipo de activos suele atraer tanto a inversores nacionales como internacionales que buscan diversificación dentro de sus carteras inmobiliarias.
Implicaciones para el retail físico
El aumento del 22% en la inversión en retail en 2025 pone de manifiesto que el sector físico sigue siendo un pilar estructural dentro de la industria comercial en España. A pesar de las transformaciones digitales y las nuevas fórmulas de compra online, los espacios comerciales tradicionales han sabido adaptarse y atraer tanto a visitantes como a capitales inversores.
La fortaleza de segmentos como salud, belleza, restauración y moda dentro de estos entornos sugiere que ciertos formatos de tienda siguen teniendo un papel relevante en el mix de consumo. Especialmente cuando se combinan con experiencias que no se pueden replicar online.
Asimismo, la contribución del turismo y del consumo interno reforzado indica que, mientras persista la tendencia de crecimiento de visitantes extranjeros, el retail físico tiene aún recorrido para consolidar su posición en la economía española.
En definitiva, la evolución de la inversión en retail durante 2025 señala una salud resiliente del sector físico. Existe un equilibrio entre formatos tradicionales y adaptaciones experienciales. Y hay confianza de los inversores en los activos comerciales españoles como vehículos de valor a medio y largo plazo.
