El comercio electrónico en España cerró el segundo trimestre de 2025 con 28.346 millones de euros de facturación, un incremento del 22,6% respecto al mismo periodo del año anterior, según los últimos datos publicados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
Este crecimiento consolida al e‑commerce como un motor central de la industria española del retail. Aunque revela también un desequilibrio comercial significativo, derivado de un volumen de compras desde España hacia el extranjero superior al de las ventas nacionales a compradores internacionales.
Sectores con mayor peso y tendencias clave
Las agencias de viajes y operadores turísticos concentraron el 10% de la facturación total, seguidas por el transporte aéreo (7,4%), sectores con fuerte componente transfronterizo y de demanda estacional elevada.
El número de transacciones superó los 493 millones, un aumento interanual del 16,8%, con los juegos de azar y apuestas liderando por volumen de operaciones (9,3%).
Comercio exterior: déficit y oportunidades
Una parte clave de la lectura para el retail es la componente exterior de la actividad online. El 54,2% de los ingresos procedieron de compras desde España hacia el exterior, lo que generó un saldo neto exterior negativo de 11.345 millones de euros. Es decir, los consumidores españoles compran más fuera que lo que se vende localmente a compradores extranjeros.
La mayoría de esas compras desde España se dirigieron a comercios establecidos en la Unión Europea (94,5%), especialmente en servicios auxiliares financieros y prendas de vestir, dos categorías con fuerte presencia de operadores globales.
Por su parte, las compras desde el exterior con destino a España crecieron un 26,5% interanual, con sector turístico y transporte como principales vectores de atracción de gasto internacional.
Actividad interna y sectores emergentes
El comercio electrónico dentro de España también registró un crecimiento significativo. El volumen facturado creció un 30,1% interanual hasta alcanzar 8.965 millones de euros, con sectores tradicionales como administración pública, impuestos y seguridad social (11%) liderando el segmento doméstico.
Los datos del segundo trimestre de 2025 consolidan al comercio electrónico como un motor central del retail en España, con una alta internacionalización de las ventas digitales; un déficit comercial persistente que implica oportunidades y desafíos para operadores locales; y sectores turísticos y servicios financieros como pilares de crecimiento en línea.
En un momento en el que los hábitos de consumo siguen evolucionando, este escenario sitúa al e‑commerce no sólo como canal de expansión de ventas, sino también como un punto estratégico para la competitividad y la presencia global de las marcas del retail en el país ibérico.
