Revoolt, compañía tecnológica especializada en soluciones para la logística de última milla, ha incorporado dos agentes de inteligencia artificial de desarrollo propio a sus operaciones en Madrid y Barcelona. Uno es SuperOP, que supervisa la actividad en tiempo real y detecta situaciones fuera de lo habitual. El otro es SuperAT, que permite a los equipos de control consultar información operativa mediante preguntas formuladas en lenguaje natural.
En las jornadas de mayor actividad, el sistema procesa cerca de 28.000 lecturas diarias, con un nuevo dato aproximadamente cada dos segundos y más de 150 repartidores conectados simultáneamente en hora punta, según ha explicado Revoolt en un desayuno con medios.
La aplicación muestra cómo la IA empieza a utilizarse en logística para vigilar una operación distribuida y trasladar a los equipos información que requiere atención.
SuperOP vigila la operación y prioriza incidencias
SuperOP funciona durante las 24 horas del día sobre la actividad de reparto. Su tarea consiste en detectar comportamientos que se apartan de lo habitual, clasificarlos, establecer prioridades y avisar tanto a los agentes de tráfico como a los repartidores implicados.
El agente trabaja con el manual de operaciones y las normas que recibiría un nuevo empleado, además de apoyarse en miles de conversaciones reales entre controladores y repartidores. El objetivo es que los avisos lleguen acompañados del contexto necesario para que el equipo pueda interpretar la incidencia y actuar.
La decisión final sigue en manos de las personas. Ángel Sánchez García, CEO y cofundador de Revoolt, resume ese reparto de funciones señalando que “cuando la IA se ocupa de saber qué está pasando, las personas pueden centrarse en entender por qué y decidir qué hacer”.
SuperAT convierte los datos de reparto en consultas
SuperAT cumple una función diferente. En lugar de limitar la información a informes predefinidos, permite a los controladores formular preguntas directamente sobre la actividad y obtener respuestas en lenguaje natural.
Revoolt utiliza como ejemplo una consulta sobre qué zona de Barcelona acumula más esperas en restaurante durante una semana. El agente busca esa información dentro de los datos operativos disponibles y devuelve una respuesta al equipo de control.
Este planteamiento permite consultar la operación desde preguntas concretas relacionadas con el trabajo diario. Para una actividad de última milla con múltiples repartidores, zonas y posibles incidencias simultáneas, el valor está en reducir el tiempo necesario para localizar información dentro de los sistemas de seguimiento.
Más de 200 repartidores reciben un informe diario
Los agentes también participan en el seguimiento posterior de la actividad. Cada mañana, los equipos reciben un resumen por ciudad con los principales indicadores del día anterior. Además, más de 200 repartidores reciben un informe personal con sus métricas y recomendaciones vinculadas a su operativa.
La cifra es distinta de los más de 150 repartidores conectados simultáneamente en momentos de máxima actividad. En el primer caso se trata de destinatarios de informes individuales; en el segundo, de profesionales que coinciden conectados al sistema en hora punta.
La incorporación de estos agentes desplaza parte del trabajo de control desde la búsqueda manual de incidencias hacia su interpretación y resolución. Revoolt plantea así la IA como un sistema de apoyo a quienes coordinan el reparto, no como un sustituto de la supervisión humana.
La última milla incorpora agentes a su centro de control
Para retail e ecommerce, la aplicación resulta interesante porque la última milla concentra una parte especialmente compleja de la entrega. Cambios de tráfico, tiempos de espera, acumulación de pedidos o diferencias entre zonas generan grandes volúmenes de información que deben ser supervisados mientras la operación continúa.
SuperOP y SuperAT trasladan los agentes de IA a ese entorno operativo. Uno observa permanentemente los datos y selecciona lo que considera anómalo o prioritario. El otro permite que los responsables interroguen esa información sin depender de un conjunto cerrado de consultas.
Revoolt prevé multiplicar por cuatro su volumen durante 2027 con esta tecnología ya implantada.
Frente a sistemas que simplemente registran lo ocurrido, los agentes empiezan a intervenir en la detección, clasificación y consulta de incidencias mientras la operación sigue en marcha. En Madrid y Barcelona, Revoolt ya está utilizando ese modelo para repartir la atención entre la máquina, que vigila y ordena la información, y las personas, que interpretan el contexto y toman las decisiones.
