Skechers ha dado un paso más en la transformación del punto de venta físico al integrar tecnología holográfica en su tienda de Manhattan Beach, en Los Ángeles. La compañía ha instalado una experiencia interactiva basada en Proto que recrea a tamaño real a su embajador Howie Mandel, permitiendo a los clientes interactuar con él en un entorno digital inmersivo.
La activación, descrita como una de las primeras instalaciones permanentes de esta tecnología en una tienda de calzado, combina entretenimiento, marketing y conversión en un único espacio. Los visitantes pueden hacerse selfies con el holograma y desbloquear promociones, integrando así la experiencia lúdica con incentivos directos a la compra.
La tienda como canal de entretenimiento
La iniciativa refuerza una tendencia creciente en retail: convertir el espacio físico en un entorno experiencial capaz de competir con el atractivo del canal online. Así, la tienda ya no es sólo un punto de transacción, sino que se convierte en un espacio donde el consumidor interactúa con la marca.
El uso de hologramas añade una capa diferencial frente a otras tecnologías ya extendidas como pantallas interactivas o realidad aumentada. Y es que la presencia de una figura reconocible como Howie Mandel amplifica el impacto, conectando el entretenimiento con la estrategia de branding.
Ver esta publicación en Instagram
Tecnología inmersiva al servicio de la conversión
Más allá del efecto novedad, el despliegue responde a un objetivo claro de negocio. La interacción con el holograma genera tráfico, y, además, está diseñada para impulsar la conversión mediante promociones asociadas a la experiencia. Este enfoque integra marketing y ventas en tiempo real dentro del espacio físico.
Además, este tipo de instalaciones abre la puerta a nuevas formas de medir el rendimiento en tienda. Desde el número de interacciones hasta la tasa de conversión vinculada a la experiencia. Así, los retailers pueden obtener datos valiosos sobre el comportamiento del consumidor.
Escalabilidad y diferenciación en el punto de venta
El reto para la industria pasa ahora por evaluar la escalabilidad de este tipo de soluciones. Aunque la inversión tecnológica puede ser elevada, su capacidad para generar notoriedad y diferenciación es significativa en ubicaciones clave.
La colaboración con plataformas como Proto también apunta a un ecosistema en el que proveedores tecnológicos y retailers trabajan de forma conjunta para cambiar la experiencia física. Este modelo puede extenderse a otros formatos y categorías, especialmente en entornos donde el tráfico depende cada vez más del valor añadido de la visita.
Nueva fase para el retail experiencial
El movimiento de Skechers confirma que el retail experiencial entra en una nueva fase, donde la tecnología inmersiva no es sólo un complemento, sino un eje central de la propuesta de valor. La combinación de espectáculo, interacción y recompensa directa responde a un consumidor que busca experiencias más allá del producto.
Para el retail, este tipo de iniciativas plantea un cambio en la forma de diseñar la tienda. La integración de contenido, tecnología y promoción en un mismo recorrido será clave para maximizar el tráfico y la conversión en un entorno cada vez más competitivo.
