Uber quiere participar también en el momento menos rentable del comercio online: la devolución. La compañía ha anunciado el lanzamiento de Returns on Uber Eats, una nueva funcionalidad que permite a los usuarios gestionar devoluciones desde casa de productos comprados en la plataforma solicitando un repartidor desde la aplicación.
El servicio arranca en Estados Unidos y marca un nuevo paso en la expansión de Uber Eats más allá de la restauración y la compra urgente. Tras incorporar supermercados, conveniencia y retail, la empresa entra ahora en la logística inversa, uno de los segmentos más complejos y costosos del e-commerce.
Cómo funcionan las devoluciones en Uber Eats
El proceso se integra en el historial de pedidos de Uber Eats. El usuario selecciona el artículo que desea devolver, indica el motivo y, si cumple con la política del comercio, puede solicitar la recogida mediante mensajero.
Un repartidor pasa por el domicilio, recoge el paquete y activa el proceso de devolución. Según explica la compañía, el reembolso se inicia en el momento de la recogida, aunque el tiempo final de abono depende de la entidad bancaria del cliente.
El servicio tiene una tarifa variable calculada en función del tiempo y la distancia del trayecto. En un ejemplo mostrado por Uber, la devolución de unos auriculares tiene una tasa de 8,25 dólares.
Primeras alianzas con tiendas
En su lanzamiento inicial, Returns on Uber Eats estará disponible en miles de establecimientos minoristas de Estados Unidos. Entre los primeros socios citados por la compañía figuran Best Buy, DICK’S Sporting Goods, Pet Food Express, Pacsun y Petco.
La compañía también señala que prevé incorporar nuevos retailers. Eso refuerza la idea de que Uber apuesta por la devolución como un nuevo servicio para su marketplace.
La devolución, un paso esencial para la conversión
Las devoluciones son uno de los principales costes ocultos del e-commerce. Generan transporte adicional, manipulación, inspección, reacondicionamiento y, en muchos casos, pérdida de valor del producto. A eso se suma el impacto en atención al cliente y en experiencia de marca.
Por tanto, reducir la fricción en ese proceso puede mejorar la conversión y repetición de compra. Porque muchos consumidores dudan antes de comprar moda, electrónica o artículos de ticket medio si la devolución exige imprimir etiquetas, desplazarse a un punto de entrega o asumir trámites lentos.
Con una recogida a domicilio solicitada en segundos, la devolución pasa a convertirse en un servicio premium. Y cuando la postventa mejora, la compra inicial también gana atractivo.
Uber monetiza su red urbana
Desde el punto de vista industrial, Uber aprovecha un activo ya desplegado: su red de repartidores y conductores en entornos urbanos. Cada nuevo caso de uso aumenta la productividad de esa infraestructura y reduce la dependencia de una sola categoría, como el food delivery.
La compañía avanza así en la lógica de una super app. Movilidad, restauración, groceries, compras retail y ahora devoluciones forman parte de una misma plataforma con una alta frecuencia de uso y una base instalada de usuarios.
Para Uber, la oportunidad va más allá de cobrar una tarifa por recogida. También puede fortalecer la relación con retailers que buscan soluciones rápidas de última milla y postventa sin desplegar redes propias.
Presión para operadores tradicionales
La entrada de plataformas bajo demanda en logística inversa añade competencia para transportistas, operadores postales y redes de puntos de conveniencia. Su ventaja potencial está en la inmediatez, la experiencia móvil y la capacidad de activar una recogida en ventanas cortas.
No obstante, el modelo tendrá que demostrar rentabilidad en categorías con bajo margen y devoluciones frecuentes. Porque la logística inversa exige coordinación operativa, fraude controlado y costes ajustados para escalar de forma sostenible.
¿Qué puede pasar en Europa?
Uber no ha anunciado por ahora expansión internacional de esta función. Pero, si llegara a mercados como España, podría encontrar demanda en moda online, marketplaces, electrónica y retail urbano donde estas categorías cuenten con una alta densidad de pedidos.
También podría encajar en ciudades donde el consumidor valora la conveniencia y la rapidez por encima del desplazamiento a una tienda o punto de entrega.
