Avolta está probando en el aeropuerto de Zúrich una forma de cobrar en tienda física que modifica algo más que la moneda utilizada para pagar. Desde el 9 y hasta el 25 de septiembre, los clientes de su establecimiento Level 2 Duty Free pueden abonar sus compras con USDC, una stablecoin vinculada al dólar, mediante una transferencia directa desde su wallet.
Avolta explica que la operación se liquida directamente entre el cliente y el retailer sin depender de las redes tradicionales de tarjetas ni de proveedores intermediarios de pago. La compañía está utilizando así una tienda abierta al público para comprobar si los pagos con stablecoins en retail pueden funcionar dentro de una operativa comercial cotidiana.
Del código QR al wallet del comerciante
El proceso comienza en caja. El cliente escanea un código QR, confirma la operación desde un wallet compatible y envía USDC utilizando Base, una red blockchain? de tipo Layer 2. Según las compañías participantes, la transacción queda registrada y finalizada en cuestión de segundos.
DevelopX, responsable del diseño y desarrollo de la solución, señala que en la operación concreta no intervienen una red de tarjetas, un adquirente, un banco ni un proveedor tradicional de servicios de pago. Los controles de cumplimiento se integran en el proceso y la solución fue sometida antes del lanzamiento a pruebas técnicas, regulatorias y operativas.
Eso no significa que pagar con USDC carezca de costes. El usuario puede haber tenido que comprar la stablecoin, convertir euros u otra moneda, trasladar los fondos a un wallet o asumir posteriormente otros gastos.
La diferencia está en que la transacción realizada en caja sigue una vía distinta a la arquitectura habitual de las tarjetas.
Una stablecoin en lugar de un criptoactivo volátil
USDC está diseñada para mantener una referencia de valor equivalente al dólar estadounidense. Ese planteamiento la diferencia de activos como bitcoin o ether, cuyo precio puede experimentar variaciones incluso dentro de periodos cortos.
Para un pago comercial, esa estabilidad tiene una función práctica. El objetivo no es que el cliente especule con el activo mientras compra, sino que pueda transferir una unidad digital cuyo valor busca mantenerse estable frente a una moneda tradicional.
El examen está en la tienda
El piloto de DevelopX y Avolta pretende comprobar cómo responde el sistema cuando entra en la operativa real de un establecimiento con clientes, turnos de caja, compras ordinarias y posibles devoluciones, más allá de si técnicamente puede enviarse una stablecoin mediante blockchain.
Pero la duración limitada de la prueba también obliga a mantener prudencia. Son 17 días en una única tienda y Avolta no ha comunicado datos sobre número de transacciones, peso sobre las ventas, ticket medio o adopción entre los pasajeros. Tampoco ha anunciado que vaya a implantar el sistema en otros aeropuertos.
Un entorno especialmente exigente: el aeropuerto
El travel retail aporta una característica particular para probar nuevos medios de pago. Un mismo establecimiento atiende a consumidores de numerosos países, con bancos, monedas, tarjetas y wallets diferentes. Esa combinación convierte el aeropuerto en un entorno adecuado para observar cómo funciona un sistema de transferencia digital entre compradores internacionales y un único comerciante.
Zúrich aporta además una escala significativa. El aeropuerto recibió 32,6 millones de pasajeros en 2025, un 4,5% más que el año anterior y su máximo histórico anual.
Avolta tiene una presencia amplia en este enclave. El grupo renovó este año sus concesiones de travel retail y restauración en Zúrich y mantendrá 24 establecimientos comerciales hasta 2035, incluidos los 17 conceptos duty free del aeropuerto. La propia compañía presenta Zúrich como una ubicación donde desarrollar y validar conceptos con potencial para escalar posteriormente.
La prueba afecta a la arquitectura del checkout
El punto de venta lleva años incorporando wallets, pagos contactless, códigos QR y otros sistemas digitales de pago, pero muchos siguen utilizando por debajo infraestructuras bancarias y de tarjetas ya existentes. El piloto de Avolta plantea otra posibilidad. El valor se desplaza directamente desde el wallet del comprador hacia la infraestructura controlada por el comerciante utilizando blockchain.
Eso explica por qué la prueba resulta tan interesante para retail, incluso aunque la adopción final de USDC sea limitada. Lo que se está comprobando es si una tienda puede añadir al checkout una vía de pago que prescinda de varios actores tradicionales de la operación.
La escala global de Avolta amplifica el interés sin convertir el experimento en un despliegue. El grupo opera alrededor de 5.100 puntos de venta en más de 70 países y cerca de 1.000 localizaciones. Esa red le daría capacidad para extender una solución si demostrara utilidad, pero hasta ahora la compañía únicamente ha anunciado este piloto en Zúrich.
Una alternativa experimental a las tarjetas
Los pagos con stablecoins en retail todavía tienen que demostrar que pueden ofrecer una experiencia suficientemente sencilla, segura y compatible con las exigencias regulatorias de cada mercado. También necesitan resolver cuestiones tan ordinarias como devoluciones, contabilidad o integración con la caja. Son precisamente esos elementos los que separan una demostración tecnológica de un medio de pago viable.
Avolta no está sustituyendo las tarjetas ni anunciando un nuevo estándar para su red. Está comprobando durante 17 días si una transferencia directa de valor puede incorporarse a una tienda física con clientes reales. Si el modelo funciona, la consecuencia más importante no estaría únicamente en poder pagar un perfume o una botella con USDC. Estaría en añadir al checkout una infraestructura que conecta directamente el wallet del comprador con el retailer y abre otra alternativa dentro de los pagos en tienda.
