México lleva años en el radar de las marcas españolas. Tamaño de mercado, afinidad cultural y crecimiento sostenido del eCommerce lo convierten en un destino casi obligado. El problema, hasta ahora, no era la oportunidad, era la complejidad. Integraciones, logística, aduanas, fiscalidad, adaptación local, gestión de catálogo. Demasiadas barreras. Pero eso también está cambiando.
MODDO, la plataforma tecnológica española especializada en soluciones omnicanal para retail, da un paso más en su estrategia de internacionalización abriendo a sus clientes las puertas del marketplace de Liverpool, uno de los grandes gigantes del comercio minorista en México. Y lo hace gracias a su capa tecnológica MODDO ATLAS by E-CROSS, un servicio diseñado para eliminar fricciones y acelerar la entrada en marketplaces internacionales.
Liverpool no necesita demasiadas presentaciones. Es una de las marcas más reconocidas y valoradas por el consumidor mexicano. Su marketplace digital reúne una cuidada selección de moda, belleza, hogar y tecnología, combinando grandes marcas con propuestas emergentes, todo bajo una experiencia de compra premium que genera confianza y recurrencia. Estar en Liverpool no es solo vender: es posicionarse.
Aquí es donde entra en juego la propuesta de valor de MODDO. A través de su MODDO ATLAS by e-CROSS las marcas pueden conectarse directamente con Liverpool sin tener que desarrollar integraciones complejas ni montar estructuras locales. Es un modelo pensado para simplificar lo difícil: desde la integración técnica, pasando por los trámites aduaneros hasta la operativa diaria.
MODDO ATLAS by e-CROSS actúa como acelerador real de negocio. Permite a las marcas operar en el marketplace de Liverpool resolviendo de forma integral aspectos críticos como la gestión de catálogo, la sincronización de stock, las aduanas, la fiscalidad, la adaptación a requisitos locales o la gestión de pedidos. Todo ello con una integración directa sobre plataformas como Shopify, Prestashop y otros sistemas habituales del ecosistema retail, reduciendo tiempos de entrada y costes de forma significativa.
Además, la integración cubre todo el ciclo operativo: pedidos, logística directa e inversa, notificaciones al cliente y control de errores. Una gestión automatizada que permite a las marcas centrarse en lo importante —producto, marca, estrategia— mientras la tecnología se encarga del resto.
