Puig aspira a superar los 8.000 millones en ventas en 2032 con el impulso de la dermocosmética y nuevas categorías

Charlotte Tilbury entrará en fragancias desde 2028, Uriage duplicará su negocio y el grupo ampliará distribución, ecommerce y presencia internacional.
Puig Vision 2032 Puig Vision 2032
José Manuel Albesa, consejero delegado. PUIG

Puig aspira a superar los 8.000 millones de euros de ingresos netos anuales en 2032, frente a los 5.042 millones registrados en 2025. La multinacional española de belleza quiere alcanzar esa escala principalmente mediante crecimiento orgánico, con cuatro prioridades comerciales: reforzar las fragancias de prestigio, ampliar el negocio de fragancias nicho, desarrollar Charlotte Tilbury en nuevas categorías y construir una plataforma internacional de dermocosmética.

La hoja de ruta Vision 2032 presentada por la firma catalana también fija como aspiración situar a Puig entre las cuatro mayores compañías mundiales de belleza premium y entre los dos principales operadores de fragancias. El grupo prevé acompañar ese crecimiento con un margen EBITDA ajustado superior al 22,5%, frente al 20,7% alcanzado en 2025.

Charlotte Tilbury entrará en fragancias desde 2028

Uno de los cambios más concretos afecta a Charlotte Tilbury. La marca, cuyo negocio se ha más que triplicado desde su incorporación a Puig en 2020, pretende multiplicar su tamaño por 1,5 hasta 2032 mediante crecimiento en maquillaje, un mayor desarrollo del cuidado de la piel y su entrada en fragancias a partir de 2028.

El plan contempla además ampliar de forma selectiva su distribución tanto dentro de mercados donde ya está presente como en nuevos países. La compañía quiere mantener el posicionamiento de la marca mientras aumenta su alcance comercial y la convierte en un negocio con presencia relevante en maquillaje, skincare y fragancias.

La diversificación resulta clave para un grupo que todavía concentra el 72% de sus ingresos en fragancias y moda. En 2025, maquillaje representó el 17% de las ventas y cuidado de la piel el 11%, una composición que Puig quiere hacer más equilibrada durante los próximos años.

La dermocosmética, otro de los grandes focos de crecimiento

Puig también quiere convertir la dermocosmética en uno de sus grandes negocios globales. Uriage aspira a duplicar su tamaño hasta 2032 mediante la ampliación de categorías, presencia geográfica, ecommerce y canales de distribución.

A este desarrollo se sumaría ISDIN una vez finalizada la adquisición del 50%. El cierre de la operación está previsto para el primer trimestre de 2027, sujeto a las autorizaciones regulatorias correspondientes. ISDIN generó alrededor de 650 millones de euros de ingresos en 2025 y, tras completar la operación, Puig prevé que ISDIN, Uriage y Apivita formen una plataforma de dermocosmética con más de 1.000 millones de euros de ingresos netos pro forma.

La expansión comercial de estas marcas incluirá canales más allá de la farmacia y parafarmacia. Vision 2032 identifica oportunidades en distribuidores especializados en belleza, grandes almacenes, travel retail y plataformas digitales, además de una presencia más amplia en mercados internacionales.

Las fragancias seguirán concentrando buena parte de la inversión

La diversificación no supone reducir el peso estratégico de las fragancias. Puig quiere mantener el desarrollo de Carolina Herrera, Rabanne y Jean Paul Gaultier dentro del segmento de prestigio, al mismo tiempo que amplía Carolina Herrera en maquillaje.

En fragancias nicho, la compañía busca aumentar la productividad de la red actual de Byredo y Penhaligon’s y ampliar selectivamente su distribución. Estados Unidos y determinados mercados asiáticos aparecen entre las áreas con mayor recorrido para ambas enseñas, aunque Puig plantea ese crecimiento manteniendo su carácter selectivo.

José Manuel Albesa, consejero delegado de Puig, resume la estrategia señalando que la compañía espera alcanzar sus objetivos “principalmente mediante el crecimiento orgánico, reforzando nuestra cartera principal, ampliando nuestras marcas más fuertes y concentrando nuestros recursos en las categorías, mercados y canales donde vemos las oportunidades más claras para ganar”.

El canal digital ya representa el 27% del negocio

La distribución será otra de las piezas centrales en los próximos años de la compañía. En 2025, aproximadamente el 27% de las ventas de Puig procedió de canales digitales y el 73% de canales físicos. Los datos actuales señalan que el negocio digital del grupo creció a una tasa anual compuesta del 17% entre 2021 y 2025.

De cara a 2032, Puig quiere reforzar las relaciones con retailers omnicanales y operadores exclusivamente digitales, ampliar de forma selectiva su presencia en marketplaces y social commerce? y seguir desarrollando sus propias plataformas de venta directa.

La compañía identifica oportunidades concretas para sus fragancias de prestigio y la dermocosmética en marketplaces, mientras otras categorías pueden ganar distribución mediante especialistas en belleza y nuevos formatos digitales. La estrategia plantea así una combinación de canales en función de la marca, la categoría y el mercado, en lugar de una expansión uniforme para todo el catálogo.

Estados Unidos y Asia-Pacífico ganan prioridad

La expansión internacional también seguirá recorridos diferentes según la región. Puig quiere mantener sus posiciones en Europa, Oriente Medio, África, Latinoamérica y travel retail, reforzar su negocio en Estados Unidos y construir una presencia mayor en Asia-Pacífico.

En Estados Unidos, una de las oportunidades identificadas está en las fragancias nicho. El país representa alrededor del 25% del mercado de esta categoría, mientras su peso dentro del negocio nicho de Puig se sitúa en el 14%. En Asia-Pacífico, la compañía prevé desarrollar Byredo, Penhaligon’s y Charlotte Tilbury en el noreste asiático, mientras las fragancias de prestigio y la dermocosmética tendrán más recorrido en el sudeste asiático, India y Oceanía.

Travel retail seguirá formando parte de esta expansión. Puig ha pasado de ser el sexto operador de fragancias del canal en 2021 al tercero en 2025, mientras su cuota aumentó del 9,6% al 13%. Charlotte Tilbury, las fragancias nicho y, progresivamente, la dermocosmética aparecen entre las siguientes oportunidades comerciales dentro de este entorno.

Una organización más integrada para crecer con las mismas marcas

Vision 2032 también modifica la forma en la que Puig organiza sus capacidades comerciales. El grupo avanza hacia una estructura basada en Global Brands, Global Markets y Global Functions para compartir con más facilidad relaciones con retailers, tecnología, operaciones y presencia geográfica entre sus diferentes marcas.

La integración incluye el uso de inteligencia artificial en procesos internos y el desarrollo de Puig Prisma, una herramienta propia orientada al conocimiento del consumidor y a la toma de decisiones. La compañía estima además que la convergencia de plataformas y las sinergias de integración pueden generar aproximadamente 80 millones de euros de valor durante los próximos tres años.

El plan combina así objetivos financieros con cambios concretos en producto y distribución. Charlotte Tilbury sumará fragancias. Uriage buscará duplicar su negocio. La futura integración de ISDIN ampliará la escala de la dermocosmética. Y marketplaces, ecommerce, especialistas, travel retail y nuevos mercados tendrán más peso en la llegada de las marcas al consumidor.

El objetivo de superar los 8.000 millones en 2032 dependerá, en buena medida, de cuánto negocio adicional consiga Puig obtener de su cartera actual mediante esas nuevas categorías, geografías y vías de distribución.

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