Eroski ha aprobado volver a repartir retornos a sus socios trabajadores, una decisión que la cooperativa vincula a la mejora de su situación económica y financiera. Su Asamblea General Ordinaria ha acordado destinar el 40% de los excedentes a retornos, el 50% a reservas y el 10% al Fondo de Contribución para la Educación y Promoción Cooperativa y otros Fines de Interés Público (COFIP).
Para uno de los principales operadores de distribución alimentaria en España, el reparto de retornos supone recuperar una de las piezas más visibles de su identidad cooperativa y enviar al mercado una señal de estabilidad tras años de transformación financiera.
¿Qué son los retornos cooperativos?
En una cooperativa, los retornos son la parte de los excedentes que vuelve a los socios. En el caso de Eroski, ese reparto se dirige a sus socios trabajadores, es decir, empleados que también forman parte de la propiedad cooperativa. No funciona como un dividendo tradicional para accionistas externos, sino como una forma de devolver parte del resultado positivo a quienes participan en el proyecto cooperativo.
El reparto aprobado por la Asamblea combina retribución a los socios trabajadores, fortalecimiento patrimonial y aportación a fines de interés público.
Por otra parte, el 50% de los excedentes irá a reservas, lo que permite reforzar la base financiera de la cooperativa. El 10% destinado al COFIP se orienta a iniciativas de formación, desarrollo cooperativo y compromiso con la sociedad.
Eroski subraya que este paso culmina una etapa marcada por el esfuerzo compartido, la transformación de la organización y el avance progresivo de su posición económica.
Normalización financiera
La decisión se apoya en un ejercicio 2025 en el que Eroski registró una facturación de 6.081 millones de euros y un resultado neto positivo de 47 millones. El grupo situó su beneficio de explotación en 252 millones, un 3,1% más, y alcanzó un EBITDA de 340 millones, el nivel más alto de la última década, según la compañía.
La cooperativa también ha destacado la culminación de la reordenación de su estructura financiera, con una deuda simplificada, un perfil de vencimientos más equilibrado y un menor coste financiero. Este proceso, presentado por Eroski como la normalización definitiva de su estructura de financiación, mejora su capacidad para abordar una nueva etapa centrada en crecimiento, competitividad, tecnología y operaciones.
Gobernanza cooperativa en una nueva etapa
La Asamblea también ha cerrado el relevo en la presidencia del Consejo Rector. Leire Mugerza concluye una etapa de 16 años en el órgano de gobierno de la cooperativa y Maite Legarra asume la presidencia. La transición llega en un momento en el que la compañía reivindica la vigencia de su modelo participativo y la redistribución de valor entre socios trabajadores, socios consumidores y entorno.
Eroski cuenta actualmente con más de 28.200 profesionales, de los que 8.336 son socios trabajadores. Su red comercial asciende a 1.508 establecimientos omnicanal, entre tiendas propias y franquiciadas, supermercados online, ópticas y otros negocios especializados. La empresa mantiene una posición especialmente fuerte en el norte de España.
La recuperación de los retornos en Eroski reconoce el papel de la plantilla socia en el ciclo de transformación. Además, la cadena intenta convertir su modelo cooperativo en una ventaja de confianza, arraigo territorial y cohesión interna.
