El retail entra en los meses que deciden el año

La «vuelta al cole» para la industria supone la preparación de la campaña más importante: Black Friday y Navidad, donde hay que estudiar previsiones en consumo, stock, promociones, empleo y costes.
Black Friday y Navidad 2026 Black Friday y Navidad 2026

Para el consumidor, Black Friday y Navidad 2026 todavía quedan lejos. Pero para el retail, buena parte de la campaña que decidirá el cierre de 2026 ya está en marcha. Septiembre, mítico mes de «vuelta al cole», abre el periodo en el que inventario, promociones, logística, plantilla y precios deben quedar preparados antes de que el gasto se concentre en unas pocas semanas.

La recta final del retail arranca además desde una posición difícil de resumir con un único indicador. Por una parte, el consumo mostró cierta recuperación durante el verano, pero las ventas minoristas oficiales perdieron impulso en julio. Por lo tanto, las existencias han crecido, aunque eso no permite hablar de sobrestock.

Y mientras las empresas españolas mejoran sus expectativas de contratación, la energía vuelve a introducir incertidumbre en costes. La campaña parte, por tanto, con demanda suficiente para mantener las expectativas, pero sin garantías sobre cuánto de ese consumo llegará a precio completo y cuánto necesitará promoción.

El consumo llega con señales distintas

El último Índice de Comercio Minorista del INE habla de moderación. Las ventas a precios constantes cayeron un 0,3% interanual en julio en la serie corregida de efectos estacionales y de calendario y retrocedieron un 0,9% frente a junio. La ocupación del comercio minorista disminuyó además un 0,1% respecto al mismo mes de 2025.

Sin embargo, los datos transaccionales posteriores ofrecen una fotografía algo más dinámica. El monitor de CaixaBank Research calcula que el consumo doméstico creció una media del 2,5% interanual durante julio y agosto, frente al 1,5% del segundo trimestre. Dentro de su indicador, el comercio minorista avanzó un 3,3% de media en verano y el e-commerce alcanzó un crecimiento del 7,4% en agosto.

Ambas estadísticas describen un escenario más útil para la industria que una lectura exclusivamente optimista o pesimista. Y es que el consumidor no llega desplomado a septiembre, pero tampoco existe una base suficiente para considerar asegurada la temporada alta.

El stock gana importancia antes de las promociones

La mercancía disponible será una de las variables que determinarán el resultado de la campaña más importante del año. La Encuesta Coyuntural sobre Stocks y Existencias del INE muestra que el nivel de existencias del conjunto del comercio aumentó un 5,7% interanual durante el segundo trimestre, frente al 3,8% registrado en el primero. En el comercio minorista, el avance fue del 2%.

Ese crecimiento no demuestra que exista exceso de inventario. Puede responder a previsiones de demanda, decisiones de aprovisionamiento, cambios de costes o preparación de campañas. Pero su importancia reside en el momento. Porque la industria entra ahora en el tramo más promocional del ejercicio y cada referencia tendrá que encontrar salida con una combinación adecuada de rotación, precio y margen.

Ahí aparece una de las tensiones centrales de la recta final del retail. La disyuntiva está entre preparar poco producto, que pude dejar ventas sin capturar, y peparar demasiado, que puede aumentar la necesidad de descuentos cuando termine la temporada. El resultado comercial dependerá tanto de cuánto se venda como de qué parte del inventario consiga hacerlo sin dañar la rentabilidad.

El Black Friday concentra y adelanta el gasto

Los datos de 2025 permiten dimensionar la intensidad de las semanas que se aproximan. Por ejemplo, CaixaBank Research calculó hace un año que alrededor del 25% del gasto con tarjeta en comercios de todo el cuarto trimestre se concentaría entre los días previos a Black Friday y el comienzo del puente de la Constitución.

Entre el 22 de noviembre y el 5 de diciembre de 2025, el gasto se situó un 24% por encima del promedio del resto del año. El e-commerce aumentó un 41% y el consumo presencial, un 17%. La intensidad fue especialmente alta en moda, con un 77% más, electrodomésticos y tecnología, con un 76%, y muebles, con un 48%.

Por su parte, el indicador Big Data de BBVA Research aumentó un 12,3% durante la semana de Black Friday de 2025 respecto a la media de las últimas semanas de meses anteriores. Moda y calzado registraron un incremento del 90,2% y equipamiento del hogar, del 63,9%.

Ambos indicadores confirman que una parte extraordinaria del gasto se comprime alrededor del mismo periodo promocional.

Vender antes puede restar ventas después

Pero la concentración tiene una segunda consecuencia. Y es que el gasto realizado en noviembre no siempre se añade al que habría llegado en diciembre. En algunas categorías lo adelanta. ACOTEX cerró diciembre de 2025 con una caída interanual del 0,2% en las ventas de moda y atribuyó parte del resultado al adelanto de compras navideñas durante Black Friday. El conjunto de 2025 terminó con un descenso del 1,1%.

Para el retailer, esto obliga a mirar Black Friday y Navidad como partes conectadas de una misma temporada comercial. Un noviembre muy fuerte puede modificar el patrón de diciembre. La variable crítica pasa entonces por cuánto volumen se ha capturado, con qué descuento, cuánto stock queda disponible y qué margen conserva la campaña cuando llega a las semanas finales.

La contratación empieza a tomar posición

En otro ámbito que tambén afecta a la misma campaña está la reorganización de los equipos y la contratación de personal para la temporada alta. El último Estudio de Proyección de Empleo de ManpowerGroup sitúa en el 18% la expectativa neta de contratación en España para el cuarto trimestre, cinco puntos por encima del trimestre anterior y tres por encima del mismo periodo de 2025. El 36% de las empresas encuestadas prevé aumentar plantilla, un 18% anticipa reducciones y un 45% espera mantener sus equipos.

Aunque estos datos no corresponden exclusivamente al comercio, sí muestran que el mercado laboral español entra en el final del ejercicio con una intención de contratación más favorable que hace tres meses, precisamente cuando comercio y logística suelen necesitar más capacidad operativa.

La energía vuelve a añadir riesgo

La última variable llega desde fuera del consumo. El Brent está en torno a los 100 dólares por barril ante la intensificación del conflicto en Oriente Medio. Y esto constituye un riesgo para transporte, logística, producción y energía si las tensiones se mantienen. En una temporada donde proteger el margen será tan importante como capturar volumen, cualquier presión adicional sobre costes puede estrechar el espacio disponible para promociones.

Septiembre es la línea de salida

La fotografía de septiembre no permite anticipar si la campaña de Black Friday y Navidad 2026 será buena o mala. Pero sí permite identificar desde qué posición llega la industria, ahora que se empieza a preparar la campaña más importante del año. Hemos visto que el consumo ha recuperado algo de dinamismo en los indicadores de alta frecuencia, las existencias minoristas crecen un 2%, el Black Friday volverá a concentrar gran parte del gasto, las expectativas generales de empleo mejoran y la energía introduce un nuevo foco de incertidumbre.

Con todo ello, el retail entra en los meses que decidirán el cierre del ejercicio con casi todas las variables clave abiertas al mismo tiempo. Cuando lleguen Black Friday y Navidad, gran parte de las decisiones sobre stock, promociones, equipos y capacidad logística ya estarán tomadas. Lo que ocurra entonces dirá si septiembre preparó ventas rentables o simplemente más volumen.

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