Amazon está trasladando al aprovisionamiento empresarial buena parte de la fórmula que ha marcado su crecimiento en el e-commerce de consumo. Amazon Business alcanzó 50.000 millones de euros en ventas brutas anualizadas en el segundo trimestre de 2026 y supera los 11 millones de clientes en todo el mundo, según los datos comunicados por la compañía.
El hito refleja una transformación más amplia en la forma en la que las organizaciones compran suministros. Marketplace, amplitud de catálogo, precios específicos, suscripción, entregas rápidas y herramientas digitales están entrando en un mercado B2B históricamente más fragmentado y apoyado en numerosos distribuidores especializados.
Amazon Business opera en 11 países y asegura trabajar con 97 de las empresas de la lista Fortune 100 y con el 50% del IBEX 35 español. Durante el primer semestre de 2026 incorporó más de 1,8 millones de nuevas organizaciones. En España cita entre sus clientes a Cosentino, Repsol y Cabify.
La experiencia de comprar en casa entra en la empresa
La propia Amazon identifica uno de los cambios que están detrás de este crecimiento. Y es que las organizaciones buscan una experiencia de compra más cercana a la que sus empleados conocen como consumidores, pero adaptada a los controles, presupuestos y procesos internos de una empresa. Sobre esa idea, Amazon Business combina un marketplace de gran escala con funciones específicas para el aprovisionamiento profesional.
El objetivo es concentrar más necesidades en un mismo entorno. Los clientes tienen acceso a cientos de millones de productos y, según Amazon, disponen de casi un 25% más de artículos que hace un año. El crecimiento se está produciendo en categorías como mantenimiento, mobiliario de oficina y productos frescos, territorios en los que las empresas han trabajado tradicionalmente con proveedores distintos.
Esa ampliación tiene una consecuencia importante para la distribución B2B. Porque Amazon no compite únicamente por vender una caja de folios, una herramienta o un mueble. Compite por convertirse en el lugar desde el que una organización concentra búsquedas, pedidos, aprobaciones y seguimiento del gasto.
Así, la funcionalidad de Compra guiada, por ejemplo, permite dirigir a los empleados hacia productos preferidos por la empresa, mientras Alexa for Shopping ayuda a localizar y evaluar referencias dentro del catálogo.
La IA entra en el departamento de compras
El siguiente paso de esa estrategia es la inteligencia artificial. Amazon Business ha incorporado herramientas que intentan intervenir en la decisión de compra y en el control posterior del gasto. Un paso que amplía el papel tradicional de un marketplace.
El Asistente de Amazon Business responde consultas en tiempo real, resuelve dudas relacionadas con la cuenta y propone formas de comprar con mayor eficiencia a partir de operaciones anteriores. Consejos de ahorro analiza el gasto y plantea alternativas como descuentos por volumen o pedidos recurrentes. A su vez, Monitorización de gastos irregulares alerta cuando detecta compras inusuales que pueden corresponder a errores o a un gasto excesivo.
El interés para el retail B2B está en que la IA se incorpora a tareas que antes podían depender del análisis manual del departamento de compras o de diferentes sistemas corporativos. La plataforma aspira así a participar tanto en la transacción como en la definición de qué se compra, bajo qué condiciones y con qué controles.
Amazon importa descuentos, suscripción y grandes campañas
Otra parte de la estrategia reproduce mecanismos ampliamente utilizados en el comercio de consumo. Amazon Business ofrece precios específicos para empresas, descuentos por cantidad desde dos unidades en determinados productos y fórmulas para compras recurrentes. La compañía asegura que estos descuentos permitieron ahorrar a las organizaciones más de 800 millones de euros en todo el mundo durante 2025.
La compañía también está llevando al entorno empresarial grandes citas promocionales asociadas tradicionalmente al consumidor, como Black Friday, Prime Day o la Semana de la Tecnología, adaptando las ofertas a empresas y autónomos. Este movimiento introduce en las compras profesionales una lógica comercial basada en campañas, descuentos temporales y concentración de demanda.
Business Prime completa esa traslación del modelo de suscripción. Amazon asegura que sus clientes ahorraron más de 770 millones de euros en gastos de envío durante 2025 y calcula que el conjunto de ventajas y funcionalidades puede representar para una pyme un ahorro cercano a 1.000 euros anuales. Las estimaciones de la compañía muestran cómo la suscripción se utiliza para aumentar la recurrencia y ampliar la relación más allá de una compra puntual.
La logística rápida cambia las expectativas del B2B
La infraestructura logística es otro elemento central. Amazon Business realizó más de 500 millones de entregas en todo el mundo durante 2025 y afirma que casi la mitad de los pedidos llegaron el mismo día o al día siguiente. La velocidad que durante años ha condicionado las expectativas del consumidor empieza así a trasladarse al aprovisionamiento corporativo.
Para una empresa, disponer de suministros con mayor rapidez puede reducir compras preventivas, resolver necesidades imprevistas y simplificar determinados procesos de reposición. Al mismo tiempo, la distribución profesional plantea exigencias propias relacionadas con horarios, recepción, volúmenes, consolidación de pedidos o integración con sistemas internos. La competencia se desplaza por tanto hacia una combinación de catálogo, precio, control y capacidad logística.
La batalla está en convertirse en la interfaz de compra
El crecimiento de Amazon Business no implica que desaparezca el distribuidor especializado. Sectores con necesidades técnicas, asesoramiento, servicio posventa, crédito comercial o contratos complejos mantienen barreras que una experiencia de marketplace no sustituye automáticamente. Pero la escala alcanzada por la plataforma indica que una parte creciente del aprovisionamiento puede adoptar hábitos nacidos en el e-commerce de consumo.
Amazon está reuniendo marketplace, IA, suscripción, promociones, datos y logística en torno a la compra empresarial. El terreno competitivo deja de limitarse a quién dispone del producto o quién ofrece el mejor precio. También importa quién controla la interfaz desde la que una organización busca, compara, autoriza, compra y analiza su gasto.
Con 50.000 millones de euros en ventas brutas anualizadas, Amazon Business muestra que esa disputa por convertirse en la puerta de entrada a las compras corporativas ya tiene escala global.
