El fin de la exención arancelaria para los paquetes de bajo valor en Estados Unidos empieza a dejar huella en las cuentas de Shein. La compañía registró una pérdida neta de 99 millones de dólares en el primer trimestre de 2026. Ha sido un periodo marcado por la caída de las ventas estadounidenses, el aumento de los costes de marketing y distribución y un cargo contable extraordinario.
Es cierto que la pérdida no puede atribuirse íntegramente al cambio aduanero. El principal factor fue un ajuste no monetario de 328 millones de dólares por la variación del valor razonable de acciones preferentes convertibles, que pasarán a convertirse en acciones ordinarias con la salida a bolsa. Sin embargo, los indicadores operativos también muestran un debilitamiento del negocio estadounidense tras la retirada de la exención para pequeños envíos.
EEUU pierde peso en el negocio de Shein
Los ingresos de Shein en Estados Unidos cayeron un 14% interanual durante el primer trimestre de 2026, hasta los 2.000 millones de dólares, según publica Reuters. La aportación del mercado estadounidense a los ingresos totales bajó al 22,5%, frente al 26,6% registrado un año antes.
La pérdida de peso venía produciéndose antes de este trimestre. Estados Unidos representaba el 29,4% de los ingresos de Shein en 2023 y redujo su aportación al 24,1%, equivalente a 10.100 millones de dólares, en 2025. Reuters relaciona esta desaceleración con la decisión de Washington de dejar de aplicar la exención arancelaria a los paquetes de pequeño valor.
Este régimen había permitido a plataformas transfronterizas enviar directamente al consumidor grandes volúmenes de pedidos de bajo importe sin asumir los mismos costes aduaneros que otras mercancías. Su retirada altera una parte esencial de la economía del modelo, especialmente cuando el precio reducido es uno de los principales argumentos de compra.
Un negocio todavía operativo
El resultado de 99 millones de dólares ofrece una señal llamativa antes de la salida a bolsa, pero necesita leerse junto al resto de las cuentas. Shein mantuvo beneficio operativo durante el trimestre, aunque este cayó un 26%, hasta 258 millones de dólares.
El margen operativo se redujo al 2,9%, frente al 3,9% del mismo periodo del año anterior. La compañía atribuyó este deterioro al aumento de los costes de marketing y distribución en un contexto de ventas prácticamente estancadas. Los ingresos globales avanzaron únicamente un 1,1%, hasta 9.000 millones de dólares.
La diferencia entre el beneficio operativo y la pérdida neta muestra el peso del ajuste contable extraordinario. La variación de valor de las acciones preferentes convertibles no representa una salida de caja equivalente, pero afecta al resultado presentado. Además, expone cómo la estructura financiera previa a la cotización puede introducir volatilidad en las cuentas.
Para evaluar el impacto comercial del cambio aduanero, los indicadores más significativos son la caída de ventas en Estados Unidos, el menor margen y el descenso del beneficio operativo.
Estos datos muestran una presión real sobre el negocio. Aunque el cargo contable sea el principal responsable de que el resultado final haya entrado en terreno negativo.
El crecimiento global compensa parte del retroceso
En general, los ingresos anuales de Shein aumentaron desde 32.100 millones de dólares en 2023 hasta 38.800 millones en 2024 y 41.900 millones en 2025. Esto supone un crecimiento anual compuesto del 14,2% durante esos dos años, apoyado en la ampliación del catálogo y de la base de clientes.
La expansión se concentra cada vez más fuera de Estados Unidos. Europa superó a este mercado como principal región de Shein en 2024 y alcanzó ingresos de 14.800 millones de dólares en 2025, equivalentes al 35,4% del total. El resto de mercados generó 16.900 millones y representó un 40,5%.
La composición del negocio también está cambiando. Las ventas de producto aportaron cerca del 90% de los ingresos en 2025, con 37.100 millones de dólares. Los ingresos por servicios crecieron desde 868 millones hasta 4.700 millones. Al mismo tiempo, el peso de la moda dentro de la facturación bajó del 68,8% en 2023 al 63,8% en 2025, mientras otras categorías aumentaron su contribución hasta 15.100 millones.
Europa, el siguiente examen aduanero
El retroceso estadounidense adquiere especial relevancia para Europa porque la región es ya el mayor mercado de Shein. La Unión Europea ha empezado a modificar también las condiciones que favorecieron el crecimiento de los envíos directos de bajo valor, aunque su modelo regulatorio y su calendario no son idénticos a los aplicados en Estados Unidos.
Desde el 1 de julio de este año, la UE aplica una tasa de 3 euros a los paquetes baratos de e-commerce procedentes de fuera del bloque. El cargo se calcula por cada código de clasificación aduanera incluido en el envío, por lo que su impacto puede aumentar cuando un mismo pedido reúne productos de categorías diferentes.
La medida afecta directamente a plataformas como Shein, Temu y AliExpress, cuyo modelo se apoya en grandes volúmenes de paquetes enviados desde China. Para pedidos de importe reducido, el nuevo coste puede tener un peso relevante sobre el precio final y obligar a revisar promociones, agrupación de artículos y políticas de envío.
Pero el cambio europeo no termina en ese recargo. La reforma aduanera de la Unión Europea para el e-commerce global refuerza la responsabilidad de plataformas y vendedores sobre datos, costes aduaneros, seguridad de producto y cumplimiento normativo. La tasa de 3 euros tiene carácter transitorio y está previsto que sea sustituida por derechos específicos por categoría a partir de julio de 2028.
No podemos afirmar que Europa vaya a reproducir automáticamente el mismo impacto observado en las cuentas estadounidenses de Shein. Las medidas, los calendarios y la respuesta operativa de la compañía son diferentes. Sin embargo, el caso de Estados Unidos muestra qué variables pueden verse afectadas cuando un mercado aumenta el coste de cada paquete: precio final, frecuencia de compra, margen, gasto logístico y capacidad para mantener el ritmo de ventas.
La relevancia aumenta porque Shein depende ahora más de Europa que de Estados Unidos. La compañía tendrá que decidir qué parte de los nuevos costes absorbe, qué parte traslada al consumidor y cuánto producto desplaza hacia inventario almacenado dentro de la Unión para reducir su exposición al envío individual transfronterizo.
La regulación entra en la valoración de la compañía
Shein llega al mercado de capitales con una valoración esperada muy inferior a la alcanzada durante sus rondas privadas. La compañía fue valorada en 98.200 millones de dólares en 2022 y en 64.000 millones dos años después. Según Reuters, busca ahora una valoración de entre 40.000 y 50.000 millones en su salida a bolsa en Hong Kong.
Esta información ofrece a los inversores una imagen más completa de un negocio de gran escala cuyos márgenes pueden verse afectados rápidamente por cambios regulatorios en mercados clave.
La reducción de la valoración refleja una combinación de mayor competencia, menor crecimiento y más incertidumbre sobre las condiciones que hicieron posible la expansión del e-commerce transfronterizo de bajo coste. Los inversores deberán valorar hasta qué punto Shein puede compensar el retroceso estadounidense cuando Europa, su principal mercado, también endurece las reglas para los pequeños envíos.
El modelo de envío directo afronta una nueva economía
Para el retail, el caso muestra que la ventaja de una plataforma transfronteriza depende también de las normas que determinan el coste de llevar cada paquete hasta el consumidor. Cuando desaparecen las exenciones o aparecen nuevos recargos, la empresa debe decidir cuánto coste absorbe, cuánto traslada al precio y qué parte de su operación desplaza hacia almacenes y envíos agrupados.
Estas decisiones pueden afectar a la conversión, los márgenes, la velocidad de entrega y la inversión logística. También pueden reducir la distancia económica entre las plataformas internacionales y los retailers que ya almacenan producto dentro del mercado de destino.
La experiencia de Shein en Estados Unidos no permite anticipar por sí sola los resultados europeos. Pero sí convierte la nueva tasa comunitaria en algo más que un debate regulatorio. Es una señal de cómo las cargas aduaneras pueden llegar a la cuenta de resultados cuando el modelo depende de millones de transacciones con precios y márgenes muy ajustados.
