Los asistentes de inteligencia artificial empiezan a dejar una señal medible en el tráfico que llega a las tiendas online. Entre abril y junio de 2026, las sesiones atribuidas a canales o funcionalidades de IA en Shopify registraron una tasa de conversión un 80% superior a la procedente de búsqueda orgánica. Además, el valor medio de los pedidos originados desde estos entornos fue un 14% mayor.
Los datos de The Entrepreneur Effect de Shopify apuntan a que la IA empieza a intervenir antes de que el comprador entre en una tienda online. El usuario puede describir qué busca, comparar alternativas y recibir recomendaciones dentro de una conversación para después llegar al ecommerce con parte de la investigación ya realizada.
El tráfico desde IA se triplica
La evolución también se aprecia en el volumen de visitas. Shopify señala que el tráfico impulsado por IA hacia las tiendas de su plataforma se ha triplicado interanualmente. La compañía considera una sesión atribuida a IA cuando su origen está asociado a un canal o funcionalidad basada en esta tecnología.
El crecimiento del tráfico todavía no permite saber qué proporción representa sobre el total de visitas de los ecommerce, pero muestra la aparición de una nueva puerta de entrada junto a buscadores, redes sociales, publicidad, email y otros canales habituales de captación.
La diferencia de conversión aporta otra pista sobre el comportamiento de estos usuarios. Una tasa un 80% superior no significa 80 puntos porcentuales adicionales, sino una mejora relativa frente a las sesiones procedentes de búsqueda orgánica. Tampoco demuestra que utilizar IA provoque por sí mismo una mayor conversión. Los datos reflejan el comportamiento observado en el ecosistema Shopify y pueden estar influidos por el momento del proceso de compra en el que se encuentra cada visitante.
Más pedidos de compradores nuevos
La IA también presenta diferencias en captación. Según Shopify, los canales vinculados a inteligencia artificial generan casi el doble de pedidos de compradores primerizos que el resto de canales analizados.
Para retailers y marcas, este dato es importante porque sitúa a los asistentes como un posible punto de descubrimiento, además de una herramienta de comparación. El comprador puede llegar a una tienda que no conocía previamente después de que un sistema le haya mostrado un producto relacionado con una necesidad concreta.
El mayor valor medio de pedido refuerza esa lectura. Durante el periodo analizado, los pedidos atribuidos a IA fueron un 14% superiores en importe medio a los procedentes de otros recorridos considerados en la comparación publicada por Shopify.
Los productos especializados encuentran otra vía de descubrimiento
La distribución de las ventas atribuidas a IA aporta una tercera clave. El 75% procedió de tiendas que comercializan productos situados fuera de las 100 categorías más habituales de Shopify. La plataforma relaciona este comportamiento con la capacidad de los asistentes para conectar consultas específicas con productos menos habituales.
El dato abre una vía de interés para retailers especializados. En una búsqueda tradicional, la visibilidad puede depender en gran medida del posicionamiento de determinadas palabras clave. Una conversación con IA permite formular necesidades de manera más extensa y contextual, lo que puede llevar al usuario hacia referencias que no pertenecen a las categorías con mayor presencia dentro de la plataforma.
