OpenAI está probando una forma de publicidad en la que el anuncio no se limita a mostrar un producto y esperar un clic. Los nuevos agentes patrocinados de ChatGPT permiten que, después de interactuar con un anuncio, el usuario abra una conversación con un agente de la empresa, haga preguntas sobre sus productos o servicios y decida después si continúa hacia la web del anunciante.
Para el retail, la clave está en dónde ocurre una parte de la consideración previa a la compra. Preguntas que hasta ahora podían resolverse en una ficha de producto, un buscador interno, una sección de preguntas frecuentes o un chatbot del e-commerce ahora se pueden plantear antes de abandonar ChatGPT. La publicidad pasa así de intentar conseguir tráfico inmediatamente a poder mantener una interacción comercial dentro del entorno de IA.
El anuncio no termina en el clic
OpenAI ha presentado los Sponsored Agents como parte de una nueva serie de funciones para ChatGPT Ads. El formato se encuentra todavía en una prueba limitada con anunciantes seleccionados en Estados Unidos.
El usuario accede al agente después de ver un anuncio que le interesa y decidir iniciar la conversación. OpenAI utiliza como ejemplo la compra de una mesa: antes de acudir a la web del comercio, el consumidor podría preguntar si cabe en un espacio determinado, para cuántas personas está pensada o qué cuidados necesita.
La diferencia frente a una creatividad convencional es que el anuncio puede convertirse en el inicio de una secuencia de preguntas. El usuario no tiene que interpretar toda la información disponible de una vez ni abandonar inmediatamente ChatGPT para aclarar una duda concreta.
La conversación comercial está separada de ChatGPT
La distinción entre publicidad y respuesta independiente resulta especialmente importante en un entorno conversacional. OpenAI señala que la interacción con el Sponsored Agent aparece claramente identificada como patrocinada y permanece separada tanto de las respuestas independientes de ChatGPT como de la conversación original iniciada por el usuario.
El centro de ayuda de OpenAI define estos agentes como un formato publicitario que permite conversar con un representante de IA de una empresa y confirma que su disponibilidad sigue restringida a una alpha limitada.
El formato tampoco implica que el agente complete por sí mismo la compra. Las conversaciones son sobre productos o servicios y, cuando el usuario quiere continuar, un enlace hacia la web del negocio. Por ahora, la transacción sigue produciéndose fuera del Sponsored Agent.
Shopify conecta el catálogo con ChatGPT Ads
La segunda novedad para e-commerce está en la infraestructura del anunciante. Shopify se ha convertido en el primer socio de e-commerce de ChatGPT Ads, con una aplicación desarrollada por OpenAI que permite conectar una cuenta publicitaria, sincronizar el catálogo de productos y crear campañas desde la información disponible en Shopify.
La aplicación de ChatGPT Ads para Shopify también permite configurar medición de conversiones, utilizar eventos asociados al pixel y seguir el rendimiento de las campañas sin salir del administrador de Shopify. Para los merchants estadounidenses, la integración ya está disponible. OpenAI prevé extenderla a otros mercados internacionales en los que ChatGPT Ads esté disponible.
Esta conexión reduce la distancia entre el catálogo que gestiona el retailer y el producto que aparece en una campaña. La información comercial puede incorporarse directamente desde Shopify en lugar de mantener dos sistemas independientes para crear y actualizar anuncios.
La IA entra en una fase del customer journey que pertenecía al e-commerce
Hasta ahora, buena parte de la publicidad digital se ha estructurado alrededor de una secuencia conocida: anuncio, clic, landing page y conversión. Los agentes patrocinados introducen una etapa intermedia. Entre ver el producto y visitar la tienda online, el consumidor puede mantener una conversación destinada a resolver preguntas concretas.
Eso puede tener consecuencias para la forma en la que retailers y marcas preparan la información de producto. Si una parte creciente de las dudas se formula dentro de asistentes de IA, la calidad y estructura de los datos que alimentan estas experiencias adquieren mayor importancia. Medidas, materiales, compatibilidades, instrucciones de uso, disponibilidad o condiciones comerciales pueden influir en la capacidad del agente para responder correctamente.
También cambia qué puede medirse antes de la visita al e-commerce. Un anuncio tradicional ofrece información sobre impresiones, clics y conversiones. Peo ahora, un formato conversacional añade una interacción previa en la que el usuario puede expresar qué necesita, qué objeciones tiene o qué información le falta para continuar, aunque OpenAI no ha detallado todavía hasta dónde llegará la información que los anunciantes recibirán sobre esas conversaciones.
Del tráfico inmediato a la consideración conversacional
Para los retailers, los agentes patrocinados de ChatGPT abren una posibilidad distinta a la de comprar simplemente otro espacio publicitario. Si el formato avanza más allá de esta prueba inicial, una parte de la comparación y evaluación del producto podría producirse antes de que el cliente llegue a la web de la marca.
Eso no elimina el papel del e-commerce. De hecho, en el modelo presentado por OpenAI sigue siendo el destino al que se dirige al usuario cuando decide continuar. Lo que cambia es el recorrido previo: el retailer puede empezar a responder preguntas dentro del entorno donde el consumidor descubre el anuncio.
La integración con Shopify refuerza esa dirección al conectar catálogo, creación de campañas y medición. La incógnita estará en comprobar si los usuarios adoptan estas conversaciones patrocinadas y si los anunciantes consiguen convertirlas en visitas y ventas.
La publicidad en entornos de IA empieza a competir también por una parte de la conversación que precede a la decisión de compra.
