La Unión Europea aplica desde hoy, 1 de noviembre de 2026, una nueva tasa de gestión aduanera de 2 euros por categoría de artículos a las mercancías adquiridas mediante comercio electrónico y enviadas desde países de fuera de la UE. El cargo afecta a las ventas a distancia con independencia de que el valor del envío supere o no los 150 euros.
La medida se añade al arancel temporal de 3 euros por categoría que comenzó a aplicarse el pasado 1 de julio a las importaciones online de hasta 150 euros. Son dos conceptos diferentes y, cuando corresponde aplicar ambos, se acumulan. El Reglamento Delegado (UE) 2026/2152 fija el nuevo importe y establece expresamente su aplicación desde este 1 de noviembre.
Dos euros por categoría, no una cantidad fija por paquete
La principal precisión está en cómo se calcula la tasa. Los 2 euros se aplican por categoría de artículos identificada en cada línea de la declaración aduanera. Esto significa que un pedido con una sola categoría tendrá una tasa de gestión de 2 euros, mientras otro con dos categorías declaradas tendrá 4 euros por este concepto.
En las compras de hasta 150 euros se añade además el arancel temporal de 3 euros por categoría vigente desde julio. Así, una importación de bajo valor con una única categoría puede sumar 5 euros entre ambos conceptos.
El importe cambia cuando existen varias categorías y debe distinguirse también del IVA y de otros posibles gastos asociados a la gestión del envío.
La novedad de noviembre es un segundo cargo destinado a financiar parte de la gestión y supervisión aduanera.
La nueva tasa también alcanza a compras superiores a 150 euros
El alcance es otra diferencia importante. El arancel fijo de 3 euros está limitado a los envíos de hasta 150 euros, mientras la nueva tasa de gestión se aplica a las ventas a distancia independientemente de su valor.
Para importaciones superiores a 150 euros continúa aplicándose el arancel que corresponda según el tipo de mercancía, junto con la nueva tasa de 2 euros por categoría. La Agencia Tributaria recoge desde noviembre ambas situaciones dentro de las obligaciones que afectan a las mercancías compradas por Internet y enviadas desde fuera de la Unión Europea.
La UE responde al volumen creciente de pequeños envíos
La Comisión Europea vincula estos cambios con el crecimiento de las importaciones directas asociadas al ecommerce. Durante 2025 entraron en la UE aproximadamente 5.900 millones de artículos de bajo valor comprados online, cuatro veces más que en 2022, y más del 90% procedió de China.
La tasa busca contribuir a cubrir los recursos que requiere esa actividad aduanera. Entre ellos se encuentran la comprobación de la información declarada, los análisis de riesgos, los controles documentales y físicos y la infraestructura necesaria para supervisar las mercancías que entran en el mercado europeo.
La reforma aduanera de la Unión Europea también modifica el reparto de responsabilidades en las ventas a distancia. Hay mayores obligaciones para plataformas, vendedores y operadores que participan en la importación y tramitación de los pedidos.
Más información obligatoria sobre los productos importados
El cambio de noviembre incluye además nuevos requisitos para identificar las mercancías en las declaraciones aduaneras. Los operadores deberán aportar información adicional sobre los productos, incluidos identificadores relacionados con el comerciante y el fabricante.
Para plataformas, vendedores y empresas de logística, el efecto inmediato es una operativa aduanera con más información obligatoria y un nuevo componente de coste. Su traslado al precio final dependerá de cómo cada operador gestione la importación y sus condiciones comerciales, por lo que la tasa no implica que todos los compradores vayan a ver automáticamente un recargo idéntico en el checkout.
La entrada en aplicación de los 2 euros añade así una nueva fase a la reforma del ecommerce transfronterizo europeo. Desde julio, los pequeños envíos ya afrontan el arancel temporal de 3 euros por categoría. Desde hoy, las ventas a distancia procedentes de terceros países incorporan también una tasa destinada a financiar su gestión aduanera y nuevas exigencias de identificación de las mercancías.
