El efectivo continúa siendo el medio de pago principal para el 57% de los consumidores españoles en sus compras directas en establecimientos físicos, el mismo porcentaje que en 2025. La tarjeta pierde dos puntos y se sitúa en el 25%, mientras los dispositivos móviles avanzan hasta el 18%, tres puntos más que hace un año.
La cifra del 57% corresponde a la población que identifica el efectivo como su forma principal de pago en tiendas, restaurantes y otros establecimientos físicos. El Estudio sobre hábitos en el uso del efectivo 2026 del Banco de España analiza por separado las respuestas de consumidores y negocios, lo que permite observar una evolución distinta entre las preferencias declaradas por la población y el peso que cada método alcanza dentro de las operaciones de los establecimientos.
El móvil gana a la tarjeta física
El movimiento más claro entre los consumidores se produce dentro de los medios digitales. El 18% señala ya los dispositivos móviles como su forma de pago principal, frente al 15% de 2025. La tarjeta física baja del 27% al 25%, mientras el efectivo permanece estable en el 57%.
La misma dirección aparece en la frecuencia diaria. El 56% de la población utiliza efectivo a diario en establecimientos físicos, un punto más que el año pasado. El uso diario de tarjeta cae del 28% al 26%, mientras el de dispositivos móviles aumenta del 16% al 19%.
El cambio apunta así más a una sustitución dentro de los pagos electrónicos que a un abandono rápido del efectivo.
Para el retail, esta combinación obliga a mantener una operativa capaz de atender al cliente que paga en metálico y, al mismo tiempo, a una base creciente que utiliza el teléfono u otros dispositivos para completar la compra.
El efectivo sigue aceptándose
La parte del estudio dirigida a comercio, hostelería y otros servicios muestra que el efectivo continúa aceptándose en el 100% de los negocios. La aceptación de tarjetas se sitúa en el 91%, frente al 94% de 2025, y la de dispositivos móviles alcanza el 87%, prácticamente estable respecto al 88% del año anterior.
Cuando se pregunta a los establecimientos qué medios utiliza diariamente su clientela, el efectivo sigue siendo el más extendido, aunque pierde presencia. El 88% señala un uso diario del dinero físico, frente al 93% de 2025. La tarjeta aparece en el 86% de los negocios y los pagos mediante dispositivos móviles en el 57%.
Los pagos electrónicos predominan
La distribución cambia cuando el Banco de España pregunta qué medio concentra la mayor parte del importe de las ventas. En 2026, el 61% de los establecimientos afirma que la mayoría del valor cobrado procede de tarjeta u otros medios electrónicos, frente al 56% del año anterior.
El 31% señala que la mayor parte del importe se cobra en efectivo, ocho puntos menos que en 2025, mientras un 7% declara realizar todas sus ventas en metálico.
La evolución es similar cuando se atiende al número de operaciones. El 47% de los negocios indica que la mayoría de sus pagos se ha realizado mediante tarjeta u otros medios electrónicos, frente al 43% de 2025. El efectivo concentra la mayoría de las operaciones en el 29% de los establecimientos y otro 24% declara un reparto similar entre efectivo y medios electrónicos.
Para el retail, la diferencia entre la preferencia declarada por los consumidores y la composición de las ventas aporta una lectura relevante. El efectivo sigue siendo la primera opción individual para una mayoría de la población, pero los negocios registran un mayor peso agregado de los pagos electrónicos dentro de su facturación y de sus operaciones.
Edad y formación siguen marcando diferencias
El uso del efectivo aumenta con la edad. Las personas de 55 años o más son las que recurren con mayor frecuencia al dinero físico como medio principal, mientras los dispositivos móviles destacan entre los menores de 35 años.
También aparecen diferencias según el nivel educativo. El 76% de las personas con estudios básicos utiliza principalmente efectivo, mientras las tarjetas tienen mayor presencia entre quienes cuentan con estudios medios o superiores y los pagos móviles alcanzan su mayor penetración entre las personas con estudios superiores.
Por sexo, el 59% de los hombres identifica el efectivo como su medio principal, frente al 55% de las mujeres. En las tarjetas ocurre lo contrario: las utiliza principalmente el 26% de las mujeres y el 23% de los hombres.
Una operativa de tienda cada vez más híbrida
Los resultados del estudio del Banco de España de 2026 muestran que la digitalización de los pagos continúa avanzando, pero de forma desigual. El efectivo mantiene una presencia elevada entre los consumidores y una aceptación prácticamente universal, mientras las transacciones electrónicas concentran la mayor parte del importe de las ventas en un número creciente de establecimientos.
Para las tiendas, el escenario exige convivir con ambas realidades. La caja debe seguir respondiendo a una mayoría de consumidores que conserva el efectivo como referencia, mientras tarjetas y móviles adquieren mayor peso en el volumen de operaciones y obligan a mantener una infraestructura de cobro cada vez más diversa.
