Lidl cerró su ejercicio fiscal 2025, comprendido entre el 1 de marzo de 2025 y el 28 de febrero de 2026, con unas ventas netas de 7.641 millones de euros en España, un 10% más que el año anterior. La cadena obtuvo además un beneficio de 274 millones, equivalente al 3,6% de sus ventas netas.
El crecimiento llega después de un ejercicio de expansión de la red comercial y logística. Según la información recogida por Europa Press, Lidl destinó 320 millones de euros a actuaciones en unas 50 tiendas durante 2025, incluidas alrededor de 40 aperturas, y puso en marcha su nuevo centro logístico de Martorell. Para 2026 prevé invertir más de 440 millones y realizar más de 60 actuaciones en su red.
La expansión física se traduce en más ventas
La evolución de las ventas permite medir el efecto comercial de una estrategia que continúa apoyándose de forma importante en tiendas físicas. Lidl terminó el último ejercicio con más de 730 establecimientos y 14 plataformas logísticas en España, después de actuar en su red en 13 comunidades autónomas.
La compañía atribuye parte de su crecimiento al incremento del número de clientes derivado de esa expansión y a una subida progresiva del ticket medio.
La inversión continuará durante 2026. De los más de 440 millones previstos, una parte se destinará a cerca de 50 nuevos establecimientos, además de ampliaciones y modernizaciones. Lidl señala que priorizará especialmente las islas y los grandes núcleos urbanos.
Martorell refuerza la capacidad logística
El crecimiento de la red comercial ha ido acompañado de nuevas infraestructuras. Entre los principales proyectos de 2025 figura la plataforma logística de Martorell, en Cataluña, que supuso una inversión de 140 millones de euros, la mayor realizada por Lidl en logística en España desde su llegada al mercado.
El centro presta actualmente servicio a más de 130 tiendas. Su puesta en marcha amplía la capacidad necesaria para abastecer una red que continúa incorporando establecimientos, de manera que la expansión comercial depende también de aumentar la infraestructura situada detrás de la tienda.
Durante el último ejercicio Lidl creó además más de 1.200 empleos y superó las 20.000 personas en plantilla en España. Según la empresa, el 94% cuenta con contrato indefinido.
Compras a proveedores españoles por 8.400 millones
El crecimiento también se refleja en la relación con proveedores nacionales. Lidl compró producto español por unos 8.400 millones de euros en 2025, un 6% más, a más de 800 empresas. Más de la mitad de ese volumen, 4.255 millones de euros, fue posteriormente exportado a través de su red europea en una treintena de países.
La alimentación fresca concentra una parte significativa de esa actividad. La compañía adquirió más de dos millones de toneladas de frutas y hortalizas españolas durante el ejercicio y exportó el 81% de ese volumen al resto de Europa.
Para 2026, la cadena prevé incrementar nuevamente sus compras de producto nacional hasta alcanzar un volumen de 9.400 millones de euros.
Más inversión para mantener el crecimiento
El balance de Lidl muestra cómo la expansión física, la capacidad logística y las compras a proveedores avanzan de forma paralela al crecimiento del negocio. La cadena destinó conjuntamente más de 8.700 millones de euros durante 2025 a producto nacional y a su expansión en España.
Abrir tiendas aumenta cobertura y capacidad comercial, pero también exige reforzar plataformas, aprovisionamiento y plantilla. En el último ejercicio, ese despliegue coincidió con un crecimiento del 10% de las ventas netas.
Los más de 440 millones previstos para 2026 indican que Lidl mantendrá ese ritmo de expansión. El siguiente punto de observación será comprobar si las nuevas aperturas y el aumento de capacidad logística continúan convirtiéndose en crecimiento efectivo de ventas y en mayor volumen de compras dentro de la cadena alimentaria española.
