Eroski cerró el primer semestre de su ejercicio fiscal 2026, comprendido entre el 1 de febrero y el 31 de julio, con 3.061 millones de euros en ventas brutas, un 3,8% más que un año antes. El resultado positivo alcanzó 65,4 millones de euros, frente a los 55,5 millones registrados en el mismo periodo de 2025.
Más allá de la evolución financiera, el semestre deja tres indicadores interesantes para retail. Por un parte, la marca propia representa ya el 36,6% de las ventas de alimentación. Por otra parte, el 69,7% de las ventas se realiza a través de socios del programa de fidelización. Y, además, las ventas por metro cuadrado han aumentado un 3,9%.
Los tres datos muestran cómo Eroski está intentando convertir surtido, conocimiento del cliente y productividad de tienda en crecimiento comercial.
La marca propia, al alza
La enseña propia continúa ocupando una parte importante de la propuesta comercial de Eroski. Según los resultados publicados por el grupo, sus marcas representan ya el 36,6% de las ventas de alimentación.
El dato resulta especialmente significativo en un entorno en el que la sensibilidad al precio continúa condicionando las decisiones de compra. Eroski sitúa su propuesta sobre una combinación de marca de fabricante, producto local y marca propia, utilizando esta última para ofrecer alternativas con una relación entre precio y calidad controlada directamente por el retailer.
Para la distribución alimentaria, una mayor presencia de marca propia también tiene consecuencias sobre diferenciación y surtido. Son referencias exclusivas que permiten al operador construir una oferta que no puede replicarse exactamente en un competidor y decidir con mayor precisión posicionamiento, arquitectura de precios y desarrollo de producto.
Sin embargo, Eroski no está sustituyendo las marcas de fabricante. La compañía insiste en mantener capacidad de elección dentro de sus tiendas y en combinar diferentes tipos de producto. Lo relevante es que más de un tercio de la venta de alimentación procede ya de referencias sobre las que el retailer tiene un control comercial mayor.
Clientes identificados
El segundo indicador aparece en fidelización. El 69,7% de las ventas del grupo se realiza a través de socios de su programa. Esta proporción acerca a Eroski a siete de cada diez euros vendidos con un cliente identificado dentro de su ecosistema de fidelidad.
Este nivel de penetración amplía la capacidad del retailer para conocer frecuencia de compra, composición de la cesta y respuesta a promociones o propuestas personalizadas. Eroski vincula expresamente la evolución de este indicador con las iniciativas de personalización y fidelización desarrolladas por el grupo.
Para un supermercado, la utilidad del programa va más allá de entregar descuentos. Cuanto mayor es el porcentaje de ventas asociado a clientes identificados, mayor es la capacidad para analizar comportamientos de compra y ajustar comunicaciones, promociones o surtidos a grupos concretos de consumidores.
Las cifras de Eroski muestran que la fidelización ocupa una posición central en su relación comercial con una parte muy amplia de la clientela.
Las ventas por metro cuadrado crecen
El grupo también registra una mejora de productividad en su red. Las ventas por metro cuadrado aumentaron un 3,9% durante el semestre, ligeramente por encima del crecimiento del 3,8% de las ventas brutas.
Este indicador permite observar el rendimiento del espacio comercial y no únicamente el crecimiento agregado del negocio. Eroski señala además que las ventas aumentaron en todos sus formatos, incluidos supermercados propios, franquicias, hipermercados y establecimientos cash & carry.
La evolución coincide con el proceso de modernización de la red incluido en el plan estratégico de la compañía. El grupo está trabajando sobre sus establecimientos físicos y sus canales digitales con el objetivo de mejorar la competitividad y la experiencia de compra.
El crecimiento se apoya en surtido, cliente y productividad
Los resultados de Eroski ofrecen una lectura más amplia que el aumento del 3,8% de las ventas brutas. El grupo está combinando una mayor presencia de marca propia, una elevada identificación de clientes mediante fidelización y una mejora de las ventas por metro cuadrado.
En un mercado alimentario muy sensible al precio, esos indicadores muestran dónde está concentrando Eroski buena parte de su estrategia comercial. La marca propia permite trabajar diferenciación y precio, la fidelización aporta conocimiento sobre el comprador y la productividad por superficie mide hasta qué punto la red existente convierte ese trabajo en ventas.
