El retail de Europa aparece rezagado en digitalización. En concreto, en una de las tecnologías que Bruselas considera clave para la competitividad empresarial. Según datos de Eurostat, el 47% de las empresas de la Unión Europea compró servicios cloud intermedios o sofisticados en 2025, mientras que en el comercio minorista la proporción fue del 38%.
Esto coloca al retail trade por debajo de la media empresarial de la UE y entre las actividades económicas con menor adopción de este tipo de servicios, junto a transporte y almacenamiento, con un 41%, y construcción, con un 42%.
Cloud avanzado
La estadística no se refiere al uso genérico de herramientas online, sino a la compra de servicios cloud intermedios o sofisticados. Eurostat incluye en esta categoría aplicaciones de finanzas o contabilidad, ERP?, CRM?, software de seguridad, alojamiento de bases de datos y plataformas alojadas para desarrollo, prueba o despliegue de aplicaciones.
El indicador se acerca a la infraestructura real sobre la que se apoyan procesos críticos de negocio. En retail, estos sistemas están conectados con la gestión de inventario, la relación con clientes, la planificación comercial, la integración de canales, la ciberseguridad y la explotación de datos de ventas.
Por eso, quedar por debajo de la media europea es una señal sobre la velocidad con la que la industria convierte sus operaciones en arquitecturas más flexibles y conectadas.
Eurostat explica que el cloud permite acceder a recursos informáticos alojados por terceros en internet sin construir o ampliar infraestructura propia. En la práctica, eso reduce parte de la carga de mantener servidores, bases de datos y aplicaciones internas. Aunque no elimina la necesidad de inversión, gobierno tecnológico y capacidades digitales dentro de la empresa.
Una brecha frente a otros sectores
La distancia con otras actividades es significativa. Información y comunicación lideró la adopción de servicios cloud intermedios o sofisticados en la UE, con un 78% de empresas usuarias.
Las actividades profesionales, científicas y técnicas alcanzaron el 61%. Frente a esos niveles, el 38% del retail muestra una digitalización menos apoyada en servicios cloud de mayor valor operativo.
Pero esta comparación no implica que todos los retailers estén rezagados por igual. La industria combina grandes grupos con capacidad tecnológica elevada, cadenas medianas en fase de modernización y pymes con menor músculo inversor. La cifra de Eurostat captura el conjunto de la actividad, por lo que conviene leerla como una media sectorial y no como una fotografía uniforme de todas las compañías.
Aun así, el contraste es destacable porque el retail maneja datos de alta frecuencia y alto valor: tickets, rotación de producto, promociones, tráfico digital, disponibilidad en tienda, devoluciones, programas de fidelización y señales de demanda. La menor adopción de cloud avanzado sugiere que muchas empresas operaban todavía con sistemas menos integrados o con una capacidad limitada para activar esa información de forma escalable.
El retraso dentro de la agenda digital europea
El indicador forma parte del seguimiento de los objetivos de la Década Digital de la UE para 2030. Bruselas quiere que tres de cada cuatro empresas europeas usen cloud, análisis de datos o inteligencia artificial. La meta no exige que el 75% adopte cloud de manera aislada, pero sí sitúa estas tecnologías como pilares de la transformación empresarial.
Eurostat calcula que el 63% de las empresas europeas ya utilizaba al menos una de esas tecnologías: inteligencia artificial, servicios cloud intermedios o sofisticados, o análisis de datos realizado internamente o por terceros.
El conjunto empresarial de la UE se situó así a 12 puntos porcentuales del objetivo fijado para 2030. En ese contexto, el retail parte de una posición menos ventajosa en cloud avanzado.
Y esta brecha es especialmente sensible porque la industria afronta una presión creciente sobre márgenes, costes operativos y expectativas de servicio. La disponibilidad de datos en tiempo real, la automatización de procesos, la integración entre e-commerce y tienda física, la protección frente a ciberataques y la capacidad para lanzar nuevos servicios dependen cada vez más de sistemas tecnológicos robustos.
Más allá de contratar tecnología
El salto al cloud avanzado no se resuelve únicamente comprando software. Requiere revisar procesos, migrar datos, conectar aplicaciones, reforzar la seguridad, formar equipos y definir qué decisiones se van a tomar con la nueva infraestructura. En retail, además, cualquier cambio tecnológico convive con redes de tiendas, sistemas heredados, terminales de punto de venta, almacenes, proveedores logísticos y plataformas digitales.
Ese entramado ayuda a explicar parte de la cautela de la industria retail europea. Migrar sistemas críticos puede ser más complejo cuando la operación diaria depende de disponibilidad constante, coordinación entre canales y rapidez en caja, almacén o atención al cliente. Para muchos operadores, el coste de interrupción pesa tanto como el coste de inversión.
También influye la fragmentación del comercio europeo. La digitalización de una gran cadena internacional no tiene las mismas barreras que la de un comercio independiente o una empresa regional.
¿Qué implica para la competitividad del retail?
El retail necesita avanzar en la modernización de sus sistemas si quiere competir en eficiencia, personalización y velocidad de respuesta. El cloud avanzado no garantiza por sí mismo una mejor experiencia de compra ni una operación más rentable. Pero suele ser una base necesaria para trabajar con datos más integrados, automatizar decisiones y coordinar inventarios entre canales.
La baja adopción relativa también puede condicionar el avance de otras tecnologías. La inteligencia artificial, el análisis predictivo, el retail media? o la optimización dinámica de precios dependen de datos accesibles, limpios y conectados. Sin esa base, muchas iniciativas quedan limitadas a pilotos, departamentos aislados o soluciones que no escalan al conjunto del negocio.
La oportunidad para la industria del retail está en vincular la inversión cloud a problemas concretos de negocio: reducir roturas de stock, mejorar previsiones de demanda, ordenar datos de cliente, proteger sistemas críticos, conectar tienda y canal digital o ganar agilidad en campañas comerciales.
La diferencia entre quienes modernicen sus sistemas y quienes mantengan arquitecturas más rígidas puede traducirse en costes, velocidad comercial y capacidad para convertir datos en decisiones.
