El consumo de los hogares ha vuelto a actuar como uno de los motores de la economía española durante el segundo trimestre de 2026. El gasto final de las familias aumentó un 1,2% respecto a los tres primeros meses del año, por encima del crecimiento del 0,7% registrado por el PIB, según los últimos datos de la Contabilidad Nacional publicados por el Instituto Nacional de Estadística.
Para el retail, este dato es favorable por la evolución de la demanda interna en un momento en el que distintas categorías de consumo muestran comportamientos desiguales. No mide directamente las ventas del comercio, pero sí indica que el gasto agregado de los hogares mantuvo una trayectoria expansiva entre abril y junio.
El consumo crece por encima del conjunto de la economía
Según los resultados publicados por el INE, el PIB español aumentó un 0,7% intertrimestral en términos de volumen, una décima más que durante el primer trimestre. En comparación con el mismo periodo de 2025, la economía avanzó un 2,6%.
Dentro de esa evolución, el gasto en consumo final de los hogares creció un 1,2% frente al trimestre anterior, mientras el consumo de las Administraciones Públicas avanzó un 0,5%. La formación bruta de capital aumentó un 1,7%.
La fortaleza de estos componentes permitió que la demanda nacional aportara 1,1 puntos al crecimiento trimestral del PIB. La demanda externa, en cambio, restó 0,5 puntos, después de que las importaciones aumentaran un 2,6% y las exportaciones un 1%.
La comparación interanual también refleja el peso del consumo privado. El gasto final de los hogares creció un 3,5% respecto al segundo trimestre de 2025, cinco décimas más que en el trimestre precedente. La demanda nacional aportó 3,5 puntos al crecimiento interanual, mientras el sector exterior restó 0,9.
Una referencia para interpretar el consumo en retail
Estos datos ofrece un contexto macroeconómico favorable a la demanda, algo que afecta directamente al retail. Porque un hogar que aumenta su consumo agregado puede generar mejores condiciones para categorías dependientes del gasto discrecional, aunque la evolución final de cada mercado seguirá condicionada por factores como precios, renta disponible, promociones, estacionalidad o confianza del consumidor.
Por eso, el incremento del 1,2% no debe interpretarse como un crecimiento equivalente de las ventas minoristas. El consumo final de los hogares utilizado en la Contabilidad Nacional incluye un conjunto de bienes y servicios mucho más amplio que las compras realizadas en establecimientos comerciales.
Aun así, después de varios años en los que inflación y pérdida de poder adquisitivo han condicionado las decisiones de compra, el segundo trimestre muestra una demanda doméstica capaz de mantener buena parte del crecimiento económico. Europa Press destaca además que la economía española acumula 24 trimestres consecutivos con tasas intertrimestrales positivas.
La demanda interna mantiene el crecimiento
Los datos dejan una fotografía en la que consumo e inversión avanzan mientras el sector exterior resta crecimiento. Para retailers y fabricantes, ese reparto indica que la actividad económica del trimestre se apoyó especialmente en componentes vinculados al gasto dentro del mercado español.
El consumo de los hogares en España ofrece así una referencia adicional para interpretar la evolución reciente de moda, alimentación, gran consumo y otras categorías. La mejora macroeconómica no garantiza el mismo comportamiento para todos los segmentos, pero el avance del gasto familiar refuerza el escenario de recuperación de la demanda interna con el que el retail afronta la segunda mitad de 2026.
