¿Acabas de ir a un centro comercial abierto o a una tienda y te has encontrado con un concierto en directo? No es un evento programado. Es una experiencia viva, inesperada y abierta al talento local. Una conexión directa entre ciudad, cultura y retail. Esto es Openstage: una plataforma que aterriza en España de la mano de BigBox y Llámalo Equix, sus partners oficiales, con la ambición de convertir el entretenimiento en directo en una palanca real de transformación del retail físico.
Con miles de actuaciones a sus espaldas en Italia y Portugal, esta red de escenarios urbanos inteligentes ya ha activado sus primeros tótems en municipios madrileños como Boadilla del Monte y Colmenarejo. Su objetivo: crear experiencias únicas, medibles y escalables que acerquen el arte a la calle y el público al comercio.
Un nuevo lenguaje para activar audiencias
Openstage no compite con rebajas ni con descuentos. Compite con la apatía. “El talento en directo es una excusa poderosa para salir de casa, descubrir un nuevo espacio y compartirlo”, afirma Alejandro Roldán, co-founder y head of Entertainment de Llámalo Equix. La clave está en diseñar cada activación como parte del entorno, no como un evento artificial. Todo tiene que fluir con el ritmo del lugar, sorprender sin forzar, conectar sin interrumpir.
El resultado es un formato phygital? que une espacio físico y entorno digital en una misma narrativa. Los artistas se dan a conocer, el público vive algo único y las marcas tienen la oportunidad de formar parte de esa experiencia real y compartible.
El retail del futuro: cultura, comunidad y emoción
La propuesta de Openstage se alinea con una visión emergente del retail físico: espacios que no venden únicamente, sino que emocionan. “El retail que perdure no será el que venda más, sino el que logre ser un lugar al que la gente quiera ir. No solo a comprar, sino a vivir algo”, subraya Roldán.
Aquí, el entretenimiento no es un extra: es la palanca que activa la comunidad, genera recuerdo y fideliza desde la experiencia. Y lo phygital permite amplificar ese impacto, convirtiendo cada actuación en un contenido que viaja más allá del punto de venta.
Openstage es, en definitiva, una forma de repensar la conexión entre marcas, ciudad y consumidor. Una red de oportunidades para que el retail recupere su rol de escenario urbano, esta vez con micrófono abierto.
